Millie Bobby Brown: la joven actriz presionada para hacerse mayor y luego despreciada por haber crecido

¿En qué momento las decisiones de la protagonista de Stranger Things se han convertido en nuestras?

Actress Millie Bobby Brown poses during the premiere of Netflix's 'Stranger Things' season four in New York
Actress Millie Bobby Brown poses during the premiere of Netflix's 'Stranger Things' season four in New York FOTO: SARAH YENESEL EFE

No es novedad que cada vez que una alfombra roja se despliega para ser recorrida por celebridades de todo tipo, las polémicas surjan. Críticas, memes y titulares de mal gusto acaparan Internet, normalmente (cómo no) para hablar del físico de las mujeres.

Y aquí no importa la edad. Porque con solo 18 años, la actriz de ‘Stranger ThingsMillie Bobby Brown, ha sido la última en protagonizar los comentarios. La joven apareció con un vestido largo blanco de pecho encorsetado con visible abertura en la pierna. Su nuevo color de pelo rubio que deja atrás su característico castaño, fue lo que mas llamó la atención a los usuarios de redes sociales que no tardaron en especular.

Lo que hace un par de años fueron críticas para acelerar su adolescencia y transformarla en toda una mujer, ahora lo son porque “parece una señora de 50 años”. Pero la realidad es que desde su salto a la fama a los 13, la sociedad se ha tomado las libertades suficientes para convertir su cuerpo y sus decisiones en tema de opinión pública.

Actress Millie Bobby Brown poses during the premiere of Netflix's 'Stranger Things' season four in New York
Actress Millie Bobby Brown poses during the premiere of Netflix's 'Stranger Things' season four in New York FOTO: SARAH YENESEL EFE

Libertades que han acabado convirtiéndose en ejemplos de sexualización y de los cuales ha sido consciente la propia actriz, que denunció como se sentía en el podcast ‘Guilty Feminist’: “Percibo una diferencia en la forma en la que la gente actúa conmigo y la manera en la que los medios y la prensa se comportan desde que soy mayor de edad. Es repugnante”.

Una sexualización que en ningún caso está justificada por su nuevo pelo rubio o sus supuestas cirugías estéticas. Ni por su etiqueta de personaje público, a la que se aferran aquellos porque “si eres famoso sabes a lo que te expones”. Y que también está presente cuando se habla de lo bien que se ve una actriz por parecer estar en sus 20 cuando en realidad ya está llegando a los 50. Aunque de eso no nos demos cuenta.

La fama no debe ser justificación de convertir algo en objeto de opinión. El físico de Millie no tiene que ser objeto de sorpresa. Ni el de ninguna mujer. Que sigan comentando será inevitable, que los demás hagamos algo al respecto no lo es.