Clima

El instagram del cambio climático

Fotógrafos de todo el mundo utilizan esta red social para denunciar lo que está ocurriendo en el planeta.

La cuenta «everyday climate change» está activa desde 2015 y la componen más de 30 fotógrafos.
La cuenta «everyday climate change» está activa desde 2015 y la componen más de 30 fotógrafos.larazon

Fotógrafos de todo el mundo utilizan esta red social para denunciar lo que está ocurriendo en el planeta.

Un retrato bellísimo de una mujer de 60 años vestida con un llamativo sari nos recuerda en Instagram no solo la diversidad del mundo y su gente, sino la realidad de cientos de personas que como Jijabau Kore, la protagonista de la foto, tienen que recorrer decenas de kilómetros al día para recoger agua. Una odisea que para nosotros, los del «primer mundo», se reduce a abrir un grifo. «En el verano de 2016, los pozos se habían secado en miles de aldeas, ya que muchas partes de la India sufrieron una sequía récord como resultado de varios monzones fallidos consecutivos. Los registros de temperatura global se rompieron cada mes en 2016 e India vivió su temperatura más alta de 51ºC. En conjunto con los efectos de El Niño, esto causó tensiones ambientales extremas en gran parte del país. El estado de Maharashtra fue identificado como el área más afectada; se cree que hasta 15.000 aldeas se quedaron sin agua. «A medida que las temperaturas globales continúan aumentando, se predice que la sequía récord de 2016 será un evento recurrente en un país que está luchando por adaptarse a un mundo cada vez más cálido», dice el pie de esta foto de Sean Gallagher. Él es uno de los más de 30 fotógrafos profesionales que publican en la cuenta «everyday climate change» de la red social Instagram. El perfil está activo desde 2015 por iniciativa del también profesional James Whitlow Delano.


Según explica Delano, la puesta en marcha de este perfil, que ya siguen más de 100.000 personas, se debe a su descubrimiento de que en redes había vida más allá de las fotos mundanas del día a día de miles de personas. Además de los bebés y el café del almuerzo de millones de instagramers, Delano se topó una mañana con una cuenta que contaba el día a día de África sin seguir la narrativa habitual de guerras, hambrunas y pobreza. Así creó «everyday climate change», como una prolongación de su trabajo de documentación de los impactos de la actividad del hombre en la naturaleza a la que ha dedicado toda la vida y convencido de que la imagen es la herramienta más poderosa para educar contra el cambio climático. «Con todas estas otras cosas sucediendo en el mundo, el cambio climático se está dejando de lado, pero es un problema en gran parte de la tierra y no creo que esté cubierto lo suficiente», ha explicado el fotógrafo en alguna entrevista.


Así, desde esta ventana cada seguidor puede ser testigo directo de las manifestaciones en Europa contra las políticas climáticas de Trump; de cómo ha quedado un pueblo filipino tras las últimas inundaciones o ver las chanclas de plástico y otros residuos que flotan en la reserva marina de Kenia. Cada instantánea cuenta una historia sobre lo que ocurre en el planeta; historias recurrentes que se dan por igual a miles de kilómetros o en nuestro propio litoral... y cada una de ellas se verifica antes de ser publicada.

REFUGIADOS POR EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Según el último informe publicado por el Banco Mundial, para 2050 el cambio climático podría obligar a emigrar a unas 140 millones de personas en todo el mundo, incluso podría obligarles a hacerlo dentro de las fronteras de sus propios países. El informe, titulado «Groundswell: Prepararse para las migraciones internas provocadas por impactos climáticos», se centra en el nexo entre los impactos en el clima de evolución lenta, los patrones de migración interna y el desarrollo en tres regiones del mundo: África subsahariana, Asia meridional y América Latina. Estas corrientes serán inevitables a menos que se tomen medidas urgentes, dice la institución que al menos resalta una gran capacidad de mejora: «Mediante una acción concertada –que incluya iniciativas de alcance mundial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y una sólida planificación del desarrollo a nivel de los países–, este escenario pesimista de más de 140 millones de personas podría reducirse notablemente, hasta en un 80%, lo que equivale a más de 100 millones de personas».

¿QUÉ SON LAS BOLAS DE SOMBRA?

Se trata de unas estructuras para proteger los grandes embalses de agua potable contra la evaporación. Un instrumento que se usa desde hace años en California y que ahora plantea dudas sobre sus bondades ecológicas. Es lo que afirma un estudio del Nature Sustainability publicado recientemente. Y es que en 2015 se colocaron 96 millones de bolas de polietileno flotando sobre el mayor embalse de agua potable de Los Ángeles. En parte estaban rellenas de agua para que no se las llevase el aire. Pues bien, el estudio viene a demostrar que con bolsas de cinco milímetros de espesor o más el consumo de agua es mayor al del líquido no evaporado. «Solo unas bolas de pared fina y larga duración harían que el esfuerzo compensase. Las bolas de sombra, en las condiciones extremas de la sequía, impidieron mucha evaporación, pero en la fase en que ésta es menor el balance es peor», concluye el estudio.