Milagros Marcos confía en que Azucarera llegue a un acuerdo con los remolacheros

La consejera asegura que «hay margen» para la empresa mejore su propuesta inicial con los cultivadores

La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, junto a los responsables de las organizaciones agrarias en la última reunión antes de analizar la situación del sector remolachero
La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, junto a los responsables de las organizaciones agrarias en la última reunión antes de analizar la situación del sector remolachero

La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, confía en que Azucarera alcance un acuerdo con los remolacheros. Para ello se mostró partidaria de que la compañía mejore su propuesta inicial, ya que «hay margen de mejora» y para que «sea más atractivo».

En este sentido, señaló, en «Los Desayunos de Ical» que «creo que se alcanzará un acuerdo para que no se pierda este cultivo tan importante para Castilla y León», y advirtió de que la falta de raíz para molturar en las tres factorías de Azucarera pondría en peligro 3.000 empleos industriales.

La también portavoz de la Junta insistió en que se trata de buscar un acuerdo y aseguró que no se plantea, «en ningún caso, el cierre de un sector tan importante» para la economía de nuestra Comunidad.

Milagros Marcos comprometió que el Ejecutivo autonómico mediará en el conflicto y recalcó que debe haber un consenso en el sector, tienen que haber diálogo en el marco del Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (AMI), con la participación del Ministerio, donde, dijo, se deben analizar los números para alcanzar un acuerdo «en una situación completamente diferente de la que se partió».

Milagros Marcos reiteró que es fundamental que los cultivadores, que asumen el 70 por ciento de la superficie de remolacha de España, sigan sembrando raíz si se pretende que las molturadoras de Azucarera continúen produciendo, aunque «no a costa del agricultor», y rechazó «posturas estancas» de ambas partes que aboquen al cierre.

La consejera de Agricultura argumentó que negociar supone buscar un punto en común, un lugar intermedio para todas las partes, para que se mantenga la actividad en el campo autonómico. En este sentido y en relación a la posibilidad de que Acor encabece una reestructuración, destacó que la cooperativa vallisoletana «tiene los mismo problemas» y «no tiene capacidad» para molturar toda la remolacha que se produce en la Región. «Están tan preocupados unos como otros», subrayó.

Por último, recordó el compromiso del la Junta con el sector, a través de la ayuda de diez euros por tonelada, con 22 millones de euros por año, que se estableció para hacer frente al final de la organización de mercado, aunque constató que «no contaban» con el desplome «brutal» del consumo y de los precios, que han pasado de 600 euros a poco más de 260 por tonelada de azúcar.