Comunitat Valenciana

Casa Caridad lamenta que la Administración reduzca subvenciones mientras le pide ayuda

Mantiene bloqueadas, a petición del sistema público, cinco plazas para los refugiados del Aquarius pese a tener lista de espera

El presidente de Casa Caridad, Luis Miralles, junto a la directora gerente, Guadalupe Ferrer, ayer durante la presentación de su memoria anual (EFE)
El presidente de Casa Caridad, Luis Miralles, junto a la directora gerente, Guadalupe Ferrer, ayer durante la presentación de su memoria anual (EFE)larazon

Mantiene bloqueadas, a petición del sistema público, cinco plazas para los refugiados del Aquarius pese a tener lista de espera

Pese a que tiene lista de espera tanto en las escuelas infantiles como en los albergues de convalecientes y de familias, Casa Caridad ha puesto cinco de estas plazas a disposición de la Generalitat y el Ayuntamiento a fin de que sean ocupadas por los inmigrantes que llegaron a bordo del Aquarius. Además, se le ofrecieron al Consistorio «todas las plazas que hicieran falta de comedor». Pese a ello, la Administración autonómica ha rebajado un once por ciento las ayudas destinadas a esta ONG (las aportaciones del sector privado se han duplicado). «Por su puesto que sienta mal», respondía ayer el presidente de Casa Caridad, Luis Miralles, ante la pregunta de cómo valora que se les pida ayuda por una parte mientras por otra se les corta el grifo de las subvenciones.

Con todo, Miralles dijo que le consta la «preocupación de la Administración» por estas personas, pero que «no deberían estar en Casa Caridad», sino en centros públicos. Sin embargo, a los que llaman a la puerta de esta ONG no les queda otra salida, pues cuando acuden estos días a los servicios sociales gestionados, por ejemplo, por el Ayuntamiento de Valencia, «les están dando cita para noviembre y diciembre, y no pueden esperar porque no tienen recursos económicos, ni trabajo, ni vivienda; no tienen absolutamente nada».

En este sentido, espera que el próximo convenio que se firmará, y que tendrá una vigencia de cuatro años, ponga fin a esta situación.

En cuanto a si considera que la ayuda ofrecida al buque Aquarius puede crear un efecto llamada, la directora gerente de Casa Caridad, Guadalupe Ferrer, explicó que llevan recibiendo inmigrantes desde hace muchos años. «No es un fenómeno nuevo de hace dos semanas, lo llevamos arrastrando y más con la situación de entrada de España».

En este punto, destacaron el aumento de la presencia de usuarios procedentes de latinoamérica, en concreto de Colombia, Venezuela y Cuba. «Son personas que llegan en avión como turistas y que suelen tener un contacto aquí, pero no saben dónde ir».

«En busca de un porvenir»

Miralles presentó ayer el balance de 2017 de la centenaria entidad que revela que el año pasado las actuaciones realizadas descendieron un seis por ciento con respecto al ejercicio anterior (casi 405.000). No obstante, la tendencia ha cambiado en los últimos meses, ya que desde enero hasta mayo se ha experimentado un crecimiento del 6,4 por ciento del número de personas atendidas solo en el servicio de comedor.

El informe desvela también la cronificación de las personas que acuden a pedir ayuda, la mayoría personas sin hogar, familias que no llegan a fin de mes, jóvenes sin empleo, personas mayores que ayudan a sus familias, mujeres solas o extranjeros de 50 nacionalidades.

Así, mientras que descendió un tres por ciento el número de españoles que en 2017 reclamaron el servicio de comedor, creció el de extranjeros hasta un 18 por ciento, en su mayoría hombres de entre 31 y 45 años que se han trasladado a España «para buscar mejores expectativas de futuro y que se encuentran en situación de desamparo», señaló Miralles.

Casa Caridad lleva 112 años funcionando. «Somos una institución compuesta por valencianos y que pervive gracias a las ayudas del pueblo valenciano. Siempre hemos ayudado a quienes llaman a nuestra puerta y así lo seguiremos haciendo», añadió.

Se descartan agresiones sexuales en el Aquarius

E Juzgado en funciones de guardia el fin de semana en que arribó el Aquarius ha archivado las diligencias abiertas para investigar si 25 mujeres, algunas de ellas menores, habían sido víctimas de agresiones sexuales durante la travesía. Los forenses del Instituto de Medicina Legal descartaran que hubieran sufrido algún tipo de abuso o agresión sexual.