El Espíritu del Éxtasis de Rolls-Royce cambia para rejuvenecer a la firma

“El progreso consiste en renovarse”, dijo muy acertadamente Unamuno. Rolls Royce es una de las firmas que se ha tomado esta cita al pie de la letra para no estancarse en el mercado.

Para cerciorarte de que lo que está frente a tus ojos es un Rolls Royce, lo primero que haces es ver si contiene el legendario Espíritu del Éxtasis, ¿verdad? Pues mantente atento porque este ha cambiado para ver la luz desde hoy, 1 de septiembre de 2020, y lo ha hecho drásticamente.

La casa de automóviles de lujo ha querido reinventarse. Pero que no cunda el pánico porque lo que ha cambiado no son sus modelos, sino el emblema de la firma con la intención de llegar al sector más joven de la población adinerada.

Así, Rolls Royce se suma a la lista de marcas automovilísticas que se han renovado implementando las nuevas tecnologías para hacer frente a una generación cada vez más exigente, que persigue la exclusividad.

Tras un año de trabajo de proceso creativo, la consultora de diseño Pentagram ha dado con la clave después de realizar varias modificaciones a la famosa estatuilla, (la de una imagen femenina con alas que lleva sin variar desde 1911 resultando, a día de hoy, un tanto compleja), que cada coche Rolls Royce porta sobre su parte delantera.

Por una parte, se ha decidido mantener algo de la esencia de la marca desde sus inicios con el monograma de la doble R (a excepción de la tipografía que sí ha sido modificada), un guiño histórico, mientras que, por la otra, la figura del Espíritu del Éxtasis ha sido simplificada, modernizada y adecuada a la actualidad.

Así, podemos hablar de una nueva identidad corporativa más vanguardista y contemporánea que puede ser utilizada en formatos digitales debido a que su ilustración ha pasado a ser más abstracta. Para ello, los diseñadores al cargo han modificado la dirección original de la imagen, que ha pasado a estar dispuesta hacia la derecha, sin cambiar la percepción de mirar hacia el futuro. También han querido reflejar, implementando una peana debajo de la estatua, que la figura no es una persona real.

Para darle más ostentosidad, la firma ha escogido un color nuevo del que se ha apropiado denominándolo Purple Spirit, o Espíritu Púrpura en castellano; un púrpura intenso. Este nuevo tono y el uso de oro rosa metálico en otros detalles dista mucho de los originales para acercarse a otro tipo de clientela, incluyendo al sector femenino.

Purple Spirit tiene un tono profundo y poderoso. Es un color de la modernidad que evoca connotaciones de la noche oscura y majestuosa. Tiene una energía que evoca emoción con pensamientos de fuerza y ambición, un tono muy adecuado para inspirar grandeza”, explican desde Rolls Royce.