Subastado el palo de golf más caro de toda la historia

Un comprador anónimo pagó casi 400.000 dólares por un putter de repuesto propiedad del polémico Tiger Woods.

El mítico putter Scotty Cameron de Tiger Woods
El mítico putter Scotty Cameron de Tiger Woods.ArchivoEl mítico putter Scotty Cameron de Tiger Woods

Nadie alberga ninguna duda de que Tiger Woods es uno de los mejores jugadores de golf de toda la historia. Incluso, cualquier aficionado a ese deporte podría asegurar que, de no haber sido por sus numerosísimos problemas fuera del green, el jugador californiano ocuparía lo más alto de ese podio. De hecho, Woods ha conseguido, hasta la fecha, un total de 15 majors, solo por detrás de los 18 que conquistó Jack Nicklaus, todo un mito de la historia del deporte universal.

Su controvertida vida personal y su exitosa trayectoria deportiva es un monumento a la exageración y los que mejor lo saben son los más aficionados al golf... y al dinero. El asunto es que en pasadas semanas se llevó a cabo una subasta de lo más original, con algunos de los objetos más valiosos en la historia de este deporte.

La mayor cantidad de dinero de la velada fue destinada al trofeo del Masters de Augusta de 1974 que venció el mítico Gary Player y que fue adquirido por 523.483,20 dólares. De hecho, esa puja supuso el segundo objeto más valorado de toda la historia del golf, únicamente superado por la Chaqueta Verde con la que se hizo el histórico Horton Smith al vencer a mediados de los años 30 en dos de las tres primeras ediciones del Masters de Augusta. La icónica prenda fue vendida en 2013 por 682.000 dólares.

Sin embargo, nunca se había pagado tanto por un palo de golf como por este putter de repuesto propiedad de Tiger Woods vendido hace un par de semanas. La puja, organizada por Golden Age Golf Auctions, llegó en concreto hasta los 393.300 dólares. Uno de los copropietarios de la empresa, Ryan Carey, aseguró que solo existen 7 ejemplares como el subastado actualmente en el mercado. El genuino punto rojo lo hace prácticamente único y, aunque Tiger Woods no lo haya utilizado demasiado, uno de esos palos se ha convertido en un auténtico objeto de culto.