El PSOE da por concluida la suspensión de militancia a la alcaldesa Móstoles por los casos de “enchufismo”

Fue suspendida cautelarmente en octubre pasado, por lo que ya habría cumplido la sanción por mala conducta ética y provocar daño al partido, una falta grave

La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE va a proponer una sanción de nueve meses de suspensión de militancia para la alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse, que ya estarían cumplidos, por “una mala conducta ética” en varios de los nombramientos de confianza de personas de su entorno familiar y de amistades en el Ayuntamiento. Según ha avanzado el diario “El Mundo” y han confirmado a Efe fuentes del PSOE-M, el Comité Regional de Ética ya resolvió en julio que los hechos ocurridos podrían ser constitutivos de “una falta grave” al ser “una mala conducta ética y provocar daño al partido”, de acuerdo al artículo 88 de los Estatutos Federales del PSOE.

En este tipo de faltas, la sanción que se establece en los reglamentos de la formación es de nueve meses de suspensión de militancia, por lo que se está a la espera de que la Comisión Ejecutiva Federal asuma como propia esta resolución y esta sea comunicada a la propia alcaldesa en los próximos días. Sin embargo, en su resolución, el Comité de Ética explica que, como fue la propia Posse quien pidió ser suspendida de militancia el 10 de octubre de 2019 de forma cautelar hasta que se resolviera lo ocurrido, ya estaría por tanto resuelta la sanción, por lo que recomienda que se concluya ya el expediente.

El secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, respaldado por su Ejecutiva regional, decidió elevar el caso de Noelia Posse al Comité de Ética del PSOE de Madrid el 1 de octubre pasado, tras la polémica generada por los nombramientos de familiares y amigos por parte de la regidora mostoleña.

Desde que el 6 de septiembre pasado saltara la noticia de que la regidora socialista había designado como coordinadora de Redes Sociales del Ayuntamiento a su hermana, como adelantó LA RAZÓN, puesto que acabó revocando, y había ascendido a su tío, que también renunció, hasta seis cargos de confianza más fueron puestos en duda.

Entre otras decisiones, también aprobó un sobresueldo de 800 euros al mes a su expareja, Gonzalo Sánchez Oliva, que fue colocado como supervisor del Grupo de Intervención Especial del Ayuntamiento, y nombró coordinadora del Gabinete de Alcaldía a Alicia Domínguez Villarino, que era amiga personal suya.

Esta situación llevó a Posse a convertirse el 21 de octubre pasado en la primera alcaldesa en la historia del municipio en ser reprobada, con el voto de los partidos de la oposición -PP, Ciudadanos y Vox- y de Más Madrid Ganar Móstoles y de Podemos, partidos que apoyaron la investidura de la alcaldesa.

Posse siempre alegó que se estaba produciendo “una caza de brujas” contra ella “donde había más mentiras” que verdades, y se defendió alegando que muchas de estas contrataciones las había rectificado, algo que también ha sido tenido en cuenta por los órganos de control para imponerle sólo una sanción “grave”. Efe