El aplauso de Más Madrid a una okupación en Hortaleza

Vocales del partido celebran la ocupación de un edificio que pertenece al llamado «banco malo» y que ahora pasa a ser un «espacio independiente del Estado»

Centro Social Okupa La Animosa, en la calle Mar de Japón 15 del barrio de Hortaleza
Centro Social Okupa La Animosa, en la calle Mar de Japón 15 del barrio de Hortaleza FOTO: Jesús G. Feria La Razon

«Sed bienvenidas a La Animosa, el lugar donde empieza todo». Con este saludo, los responsable de este CSO (Centro Social Okupado) inauguraban recientemente la okupación de un nuevo espacio en el distrito de Hortaleza. De hecho, el cartel ya cuelga en la fachada de este edificio de la calle Mar de Japón, un inmueble que pertenecía a la Sareb, el llamado «banco malo». Ese «experimento financiero que pagamos todos en 2007 para salvar a los bancos y que ha sido el negocio especulativo de unos pocos». «A partir de hoy, este espacio será un lugar de encuentro y organización en nuestro barrio, independiente de empresas, partidos institucionalistas y del Estado. Aquí se acogerá la diversidad que nos caracteriza en los barrios obreros», aseguran los responsables que, entre otras iniciativas, prevén la instalación de una biblioteca y un gimnasio.

La okupación de estas instalaciones de Hortaleza ha contado con el inesperado espaldarazo de dos concejales vecinos de Más Madrid. Un partido que, ya en los últimos meses de mandato de Manuela Carmena, quiso alejarse de los postulados del movimiento okupa para tomar un tinte más moderado en ese sentido. «Esto es una grandísima noticia», aseguraba Marcos Manzanero, concejal vecino de Más Madrid en Hortaleza. «Las vecinas y asociaciones de Hortaleza llevan años reclamando espacios para poder realizar sus actividades, hacer comunidad y seguir trabajando por los barrios», añadía. Ese tuit le costó la reprobación de Alfonso Serrano, concejal de Cs por Hortaleza y Latina. «Sí, me alegro de que jóvenes de Hortaleza que han estado toda la pandemia repartiendo comida, mascarillas, haciendo compras y acompañando a personas mayores tengan ahora un sitio. Ojalá hubiesen podido conseguir espacio de otra forma», reiteró Manzanero, si bien después apostilló: «Yo hubiera preferido que les hubieran cedido un espacio sin ocuparlo? Obvio. ¿Lo han intentado? Durante años».

Otro de los concejales vecinos del distrito que se pronunció al respecto fue Daniel Rebner. «Bienvenidos!! Hortaleza se mueve y se organiza para trabajar por la vida en comunidad y dinamizar nuestros barrios», escribió, seguido de iconos de aplausos. Sin embargo, en este caso, acabó eliminando el mensaje. En su lugar, y acompañando la imagen del nuevo CSO, escribió: «La juventud de nuestros barrios quiere una alternativa al Madrid del botellón y el consumismo que vende Almeida y Ayuso, la obligación de la administración debiera ser facilitar o promover actividades y espacios donde crecer en comunidad».

Desde el Ayuntamiento recuerdan que, en este caso, no estamos ante un edificio de titularidad municipal. Con todo, desde que Martínez-Almeida se hizo con la alcaldía de la capital, uno de los objetivos era aplicar una política de «tolerancia cero» contra la okupación. Su primera acción en ese sentido, el desalojo de La Ingobernable, en el Paseo del Prado.