Monasterio abraza a Ayuso: «Cuente con nosotros y sacaremos a los madrileños adelante»

Tras semanas de tensión, la portavoz de Vox tiende la mano a la presidenta regional para hacer un frente común

La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, interviene en el pleno de la Asamblea de Madrid, este jueves
La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, interviene en el pleno de la Asamblea de Madrid, este jueves FOTO: JUAN CARLOS HIDALGO EFE

Vox siempre ha sido el «socio preferente» de los populares, pero la relación PP-Vox durante las últimas semanas no ha pasado precisamente por los mejores momentos. La tensión ha sido palpable a cuenta del rechazo de los de Monasterio a apoyar la Ley de Autonomía Financiera del Gobierno regional, una de las normas estrella de Díaz Ayuso que ha entrado en vía muerta por falta de apoyo de los de Monasterio. Pero ahora que las relaciones entre los dos partidos han llegado a buen puerto en Castilla y León, las nubes también se despejan en Madrid y, ayer, la misma Monasterio se abrazaba a Ayuso en su intento por tratar de volver a ocupar su puesto como «socio preferente» en un momento crítico como el que estamos pasando coincidiendo con la guerra de Ucrania y la crisis de los refugiados: «Cuente con nosotros y sacaremos a los madrileños adelante», fue el mensaje que trasladó ayer la portavoz de Vox a la presidenta regional durante la sesión de control al Gobierno regional.

Monasterio tendió la mano a Ayuso en su afán por restablecer las relaciones y conformar un bloque de unidad frente a los partidos de la izquierda. «Pongámonos a trabajar. Resolvamos el día a día de los madrileños. Sánchez puede estar dedicado a hacer series de Netflix, como «Yo Georgino», pero nosotros tenemos una responsabilidad, tenemos un presupuesto de 23.000 millones. Dejemos a la izquierda que siga gritándose, aíslese de ella, que no sirve absolutamente para nada, que lo único que hace es estar en sus delirios, no se están enterando de lo que está pasando. Pero nosotros tenemos que estar centrados, tenemos que dar respuestas».

Ayuso recogió el guante: «Agradezco su ayuda y disposición, ya que veo que por parte de la izquierda no la voy a tener», sentenció. Aunque también dejó claro que desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid «no se ha dejado de trabajar en ningún momento», de la misma manera que también puso en entredicho la gestión de la entrada de refugiados por parte del Gobierno de Pedro Sánchez: «No hay ningún tipo de previsión (...) Y no tenemos recursos para todo si la llegada es de golpe». De hecho, Díaz Ayuso cuantificó en 1.400 millones el impacto que tendrá en Madrid la crisis energética y la atención a los refugiados que van llegando a la Comunidad.

De momento, Vox ya dio ayer señales de buena voluntad en la Asamblea votando en contra de las enmiendas a la totalidad presentadas por los partidos de la izquierda contra la Ley de Mercado Abierto, una de las normas con las que el Gobierno de Díaz Ayuso pretende facilitar la libre circulación de empresas y ahorrar trámites, lo que se calcula que servirá para crear 50.000 nuevos empleos. Pero no convenció a los populares con su Plan Industrial, que acabó siendo rechazado por la Cámara.

Monasterio quiere seguir marcando la senda a Ayuso sobre cómo se debe abordar la bajada de impuestos, después de que el PP tumbara la rebaja del impuesto de sucesiones de tíos a sobrinos. Ahora la propuesta que ha puesto sobre la mesa y que pretende impulsar es la bajada de medio punto del IRPF, que se añadiría a la rebaja de medio punto que se hizo en todos los tramos hace tan solo tres meses, una medida que Monasterio cree que permitirá «ayudar a las familias».

Hasta ahora Monasterio ha apoyado a Ayuso tanto en su investidura como en los Presupuestos de 2022. El último momento de tensión entre ambas coincidió con las elecciones de Castilla y León, cuando se cuestionaba la idoneidad por parte del Gobierno de Fernández Mañueco de pactar con los de Abascal. En ese momento de duda, Monasterio anunció su rechazo a apoyar la Ley de Autonomía Financiera de Ayuso con una enmienda a la totalidad. El golpe no era pequeño porque se trata de una de las leyes estrella del Gobierno de Ayuso, con la que se pretendía blindar la bajada de impuestos frente a pretendida armonización fiscal del gobierno de Pedro Sánchez.