Madrid

Un «Molière» en estado puro: hipocondría y médicos cuatro siglos antes del covid

Morboria presenta «El enfermo Imaginario» como celebración del cuarto centenario del genial autor francés

El enfermo imaginario
El enfermo imaginario FOTO: La Razón LA RAZÓN

Si hay una compañía especialista en representar a Jean Batiste Poquelin, «Molière», es Morboria. «El enfermo imaginario», es su séptimo montaje del genio francés y con él llegan al Teatro Fernán Gómez. Junto a «El avaro», que también están preparando, quieren rendir homenaje al gran dramaturgo en el IV centenario que su nacimiento, que se cumple en 2022. «Para nosotros trabajar con Molière es jugar, es estar en casa, sentirse apadrinados, hacemos esta reposición con música porque hay que celebrar por todo lo alto su aniversario», dice Eva del Palacio, directora del espectáculo. Un autor muy especial «por su ritmo endiablado y su capacidad de juego y crítica al ser humano a través de la comedia», explica. La historia es conocida, Argán se cree muy enfermo y no puede vivir sin médicos ni medicinas. Para conseguir uno en la familia concierta el matrimonio de su hija Angélica con Tomás, hijo de su médico preferido, pero ella ama a Cleanto. Belinda, su segunda esposa, quiere que Argán meta a su hija en un convento para heredar ella sola, pero Toñita, su criada, en complicidad de Beralda, hermana de Argán, harán todo lo posible para ayudar a Angélica a casarse con el joven Cleanto y por desenmascarar la farsa de Belinda.

Dónde Teatro Fernán Gómez. Sala Guirau Cuándo hasta el 16 de enero Cuánto 20 €, anticipada, 16 €

«Esta es una comedia llena de tragedia, que critica a los médicos del XVII y hace un divertido retrato de un hipocondríaco, algo muy vigente como estamos viendo estos días –explica la directora–, donde nos encontramos con dos posiciones, los negacionistas que no quieren vacunas ni nada y los que creen firmemente en los avances científicos. Hay una escena entre Argán y su hermana que parece escrita ayer mismo», señala. Y prosigue. «Está claro que aquella medicina cometía atrocidades y de eso se burla, pero tienes cosas que también son de hoy, como la cantidad de gente sin escrúpulos que aprovecha la situación para sangrar y estafar, gente indeseable y aprovechados que tienen a la muerte como aliada, como ocurría al principio de la pandemia, que pedían 15 euros por una mascarilla y eso es monstruoso o países donde apenas llegan vacunas o lo hacen caducadas. Molière denunciaría a las farmacéuticas y laboratorios que amasan fortunas y comercializan con la enfermedad, a pseudo médicos que proponen tratamientos inverosímiles, a los de cirugía estética que realizan todo tipo de atrocidades sin escrúpulo o políticas empresariales que, inventando enfermedades inexistente como la vejez, llevan a un exceso de medicación. Parte de resta actualidad la hemos traído a la escena», explica la directora.

«Molière reflexiona sobre el ser humano, pero lo hace jugando y con ingenio para reírnos de nosotros mismos, sabe poner en evidencia su parte más ridícula –afirma Del Palacio–. Nosotros estamos intentando sacar toda esa parte popular y cómica que a veces se representa demasiado engolada y académica, porque como dramaturgo y actor tiene trece años de calle y pueblo y mucho polvo de carreta y eso también tiene que estar en el escenario», afirma la directora. Y para completar la celebración lo hacen con música y manteniendo un vestuario de época. «Nos encanta el barroco francés, el estilo, el colorido, la suntuosidad y la extravagancia, es fascinante trabajar con él, con música en directo y coreografías para hacer un espectáculo completo, un privilegio y un placer que no nos va a quitar nadie», afirma. Finalmente, quieren dedicar esta función a todos los sanitarios, «a médicos, enfermeros, celadores, limpieza…por el tsunami que les ha caído encima y cómo lo están llevando, cómo nos están tratando y ese cuidado y cariño hay que reconocérselo, ellos se merecen mucho más», concluye.

El presidente, a terapia

«Siempre me inquietó saber cuáles son las motivaciones reales que llevan a alguien a ser presidente de su país. Una responsabilidad que rehuiríamos la mayoría de los ciudadanos. Sospecho que además de la ambición de poder o de las ansias legítimas de mejorar el mundo hay otros motivos que quizás ni el mismo candidato conoce», esta reflexión llevó a Ramón Madaula a escribir «El electo», una comedia ficción sobre la vocación y la ambición política y sus efectos, que, interpretada por Fernando Coronado como presidente del Gobierno y por Antonio Mourelos como un singular psiquiatra, llega al Teatro Quique San Francisco de Madrid después de una gira nacional.
A punto de dar su discurso de investidura, un recién elegido presidente de gobierno se enfrenta a un inesperado problema: un grotesco tic nervioso amenaza con arruinar un momento tan solemne. Un psiquiatra acude para atenderlo y se inicia una divertida e incisiva batalla dialéctica entre ambos. ¿Qué esconde cada cual? ¿Cuáles son las verdaderas intenciones de cada uno? ¿Qué hechos de nuestra vida marcan nuestro futuro y, sobre todo, nuestra vocación? «Ese día de su discurso, el Presidente descubrirá cuáles son los verdaderos motivos que lo trajeron a donde lo trajeron», apunta Madaula.
Dónde Teatro Quique San Francisco Cuándo hasta el 9 de enero Cuánto 14 y 20 euros
El electo
El electo FOTO: Borja Villaronga Balsa La Razón