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Medio ambiente

La clave está en las tres erres

La economía circular se ha convertido en una de las herramientas clave para el cuidado del medioambiente, ya que su principal objetivo es el de aprovechar los recursos y utilizarlos de manera eficiente. Por eso, cada vez son más los que apuestan por poner en práctica sus tres pilares fundamentales: reducir, reutilizar y reciclar

Hablar de economía y medioambiente como dos aspectos complementarios es algo que parece alejarse mucho de la realidad económica y medioambiental en la que vivimos. Sin embargo, existe un concepto que relaciona estos aspectos y nos permite desarrollar un sistema económico sin que sigamos abusando de nuestros recursos: la economía circular.

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La economía circular, fundamental para combatir y evitar daños al medio ambiente, es un sistema que persigue la producción de bienes y servicios, intentando reducir al máximo el desperdicio de materias primas, de fuentes de energía y de agua. Es decir, hace alusión directa a la economía sostenible.

Es una “intersección de los aspectos ambientales, económicos y sociales”, tal y como explica la propia fundación Economía Circular. Este sistema nace como respuesta al visible agotamiento de recursos naturales y combustibles fósiles, que demuestra cómo los sistemas económicos establecidos hasta ahora están llegando a su límite. Por tanto, el objetivo principal de la economía circular es aprovechar los recursos y utilizarlos siempre de manera eficiente. Es, además, un sistema que genera empleo, ya que, por ejemplo, la gestión de los residuos ya genera miles de puestos de trabajo en España.

En este punto, se establece la idea de las tres erres: la reutilización de aquellos residuos o partes de estos que puedan servir para la elaboración de nuevos productos; la reparación para darles una segunda vida; el reciclaje, que hace posible aprovechar determinados materiales.; un proceso en el que la valorización también permite aprovechar energéticamente todos los residuos cuyo reciclaje no sea posible.

Certificado “Residuo Cero” de AENOR

La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), es la entidad líder en certificación de sistemas de gestión, productos y servicios, y responsable del desarrollo y difusión de las normas UNE.

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El certificado de AENOR ‘Residuo Cero’ reconoce a aquellas organizaciones que valorizan las distintas fracciones de residuos que generan, dentro del alcance definido, evitando que tengan como destino final la eliminación en vertedero. La entidad explica en su web cómo “la generación de residuos es uno de los retos ambientales más complicados al que se enfrenta actualmente la sociedad. Debido al desarrollo de la misma, el volumen de generación de residuos a escala global sufre un incremento continuo. El abandono o la gestión inadecuada de los residuos produce impactos notables en los medios receptores y puede provocar contaminación en el agua, en el suelo, en el aire, contribuir al cambio climático y afectar a los ecosistemas y a la salud humana. En cambio, cuando los residuos se gestionan de forma adecuada, se pueden convertir en recursos que contribuyan al ahorro de materias primas y garanticen la sostenibilidad económica, con un efecto positivo sobre la conservación de los recursos naturales y los ecosistemas.”

El modelo de la ECONOMÍA CIRCULAR persigue invertir la pirámide actual de la gestión de residuos, maximizando las acciones de prevención y valorización de residuos (reutilización, reciclado o valorización energética). La certificación ‘Residuo Cero’ se enmarca en la línea de actuaciones de la OCDE, PNUMA, G20, PEMAR, Unión Europea y España en lo relativo a Economía Circular.

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Santander apuesta por un futuro sostenible

Entidades como Banco Santander han impulsado varias iniciativas en los últimos años que ayudan a la implantación de este sistema económico, no sólo a nivel interno, sino también en los programas e iniciativas que desarrolla. Por ejemplo, premiando grandes ideas emprendedoras de jóvenes talentos como Integreellence, ganadores locales en la edición 2018 de su programa de emprendimiento universitario Explorer en España. Integreellence, un ejemplo entre los centenares apoyados por el banco en los distintos países en los que opera, es una plataforma para ayudar a construir ciudades inteligentes que se integren perfectamente con las necesidades ambientales existentes. De hecho, Banco Santander ha sido elegido como el banco más sostenible del mundo en el Dow Jones Sustainability Index 2019.

Ahora, la entidad también se ha convertido en el primer banco español en lograr el certificado ‘Residuo Cero’ de AENOR, tras la reducción de un 23% de los residuos generados en solo 3 años.

En la Ciudad Grupo Santander de Boadilla del Monte, con más de 8.000 ‘habitantes’, existe un punto limpio de más de 1.000 metros cuadrados para la recogida selectiva de residuos. En la actualidad, se separan, compactan y prensan 30 tipos de residuos distintos y, sólo desde el mes de enero de 2019, se han gestionado más de 1,9 millones de kilos de residuo.

La directora del área de Servicios Generales y Seguros Propios, Belén Sánchez Miguel, ha reconocido sentirse “muy orgullosos de la contribución social y medioambiental que supone y nos anima a seguir trabajando con ilusión día a día para seguir alcanzando nuevos logros." Por su parte, José Magro, gerente de Sostenibilidad y RSC de AENOR, sostiene que “este certificado está en línea con las directrices de economía circular y ayuda al cumplimiento de los desarrollos normativos que se van a publicar en breve, asegurando que las organizaciones minimizan y valorizan las distintas fracciones de residuos que generan de forma continuada. Esto es, que sus destinos son la reutilización, el reciclado o la valorización energética con recuperación de energía y no el depósito en vertedero. Además, puede mejorar sus costes en la gestión de los residuos”.

A partir de aquí, Banco Santander seguirá trabajando para fortalecer el sistema de gestión certificado por AENOR y la integración del certificado ‘Residuo Cero’ en la operativa diaria de la Ciudad Financiera con el objetivo de incrementar la solidez del sistema de gestión implantado, disminuir la generación de residuos, los envases en un 12% en el año 2021 y el impulso de medidas como la eliminación de los manteles de papel en los distintos comedores de la Ciudad, el uso de servilletas de papel reciclado, de vasos biodegradables o la implantación de vending sostenibles en los edificios.

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