La vejez

Ramón Tamames
Ramón Tamames FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Varias veces me he referido ya en esta columna a nuestras sesiones de debate en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas sobre distintos aspectos de la realidad que nos rodea. En esa línea de análisis, el pasado martes 10 de mayo, tuvimos la presentación que hizo el Prof. Helio Carpintero sobre «La vejez». Con planteamientos y vías de análisis casi exhaustivos, según manifestó la generalidad de los asistentes al acto.

En ese encuentro me permití proponer tres cuestiones básicas del problema. Primera de ellas, la sensación de la soledad que produce el hecho de ir viendo como desaparecen de nuestra vida los coetáneos, alegres o tristes, con quienes tantos años convivimos. Una situación que sólo puede remediarse conviviendo con gente joven. Cosa que yo trato de hacer dentro de la llamada «Sociedad de Pensamiento Lúdico».

Un segundo tema es el de la nostalgia, de la que el gran escritor José Luis de Vilallonga dijo aquello, como título de un libro suyo, de que «La nostalgia es un error». Puede que tuviera razón. En cualquier caso, esa nostalgia cabe reconducirla en la recuperación de los ejores momentos de la vida, a través de las casi inevitables «Memorias», que todos hacemos más o menos en el otoño de nuestro existir. Es un ejercicio realmente vivificador.

Por último, está la pérdida de esperanza en el más allá. Como si el más acá fuera cosa fácil de entender: ninguna vida tan extraordinaria y fantástica como la que nos corresponde a cada uno. Así pues, no debemos desechar nada a priori. Lo mejor es seguir en la Ciencia, con su idea del universo antrópico y todo lo demás que puede darle sentido.

Y vaya, finalmente, mi felicitación personal al también colega académico Alejandro Nieto, por su reciente libro al respecto: «El mundo visto a los 90 años» (Comares, 2022); recomiendo su barojiana prosa.