¿Por qué cierra Nissan en Barcelona?

La marca reduce su producción global en 1,2 millones de unidades. Sus ventas en Europa caen un 19,1%. La producción de Zona Franca ha pasado de 139.106 unidades en 2011 a 42.000 previstas en 2020. La falta de ayudas al sector en España podría poner en peligro la continuidad de otras fábricas

Como estaba previsto, y pese a las amenazas de última hora del Gobierno, la factoría de Nissan de la Zona Franca cerrará sus puertas en diciembre, según ha confirmado esta mañana el máximo ejecutivo de la compañía Makoto Uchida. En su comparecencia, ha anunciado que la empresa japonesa reducirá su capacidad de producción en el mundo en 1,2 millones de unidades, lo que supone prescindir de algunas instalaciones, como Barcelona o Indonesia. En cambio, se refuerza el trabajo en la factoría de Sunderland, en Gran Bretaña.

A la vez que se producía la intervención del CEO de Nissan, ha habido otra reunión en paralelo. Según la publicación Tribuna de Automoción, el presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, convocaba a los representantes de los trabajadores de la Zona Franca para confirmarles que el cierre de las instalaciones se podría producir durante el próximo mes de diciembre. Esta clausura supondrá la pérdida de unos 2.800 puestos de trabajo directos y otros diez mil más inducidos. Además de la planta de la Zona Franca cerrará el taller de estampación de Montcada, con unos 160 trabajadores. No corren peligro por el momento las pequeñas instalaciones de Ávila y Los Corrales (Santander).

En su presentación, Makoto Uchida ha expuesto los datos negativos de la compañía correspondientes al pasado ejercicio, en los que tanto la demanda como la rentabilidad han descendido de manera dramática, colocando a la marca en importantes números rojos. Por lo que se refiere a las ventas, han sufrido un descenso del 10,6% en el mundo. Pero la situación ha sido mucho peor en Europa, mercado en el que la bajada ha sido del 19,1%. Dentro de un plan estratégico de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, Nissan se centrará en la fabricación y desarrollo de modelos SUV de segmentos B y C, es decir, compactos y medianos. Un tipo de automóvil que favorece a las instalaciones de Sunderland y que no se contemplaban en Barcelona.

Durante el anuncio de la propuesta, el presidente y CEO de Nissan, Makoto Uchida, comentó: “Nissan está tomando medidas para asegurar un futuro sólido para la compañía, en Europa y en todo el mundo. Europa sigue siendo una región importante para Nissan, y es por eso que estamos proponiendo pasos para mejorar nuestra posición y nuestra rentabilidad en este mercado altamente competitivo. La propuesta del cierre de la planta de Barcelona es el resultado de un extenso estudio para mitigar el exceso de capacidad de producción y mejorar la competitividad general. Esta no es una decisión que estamos tomando a la ligera, sino que es para asegurar el futuro más sólido posible para la marca”, señaló.

En el comunicado enviado por la compañía, Nissan afirma que “en los últimos años, las condiciones del mercado han provocado que los volúmenes de producción caigan por debajo del 25% de la capacidad de la planta, afectando a su competitividad”.

La planta de la Zona Franca cuenta con dos líneas de producción. La primera fabrica la versión eléctrica de la furgoneta NV200 y la segunda está dedicada a la producción de un tipo de todo terreno “pick-up”, es decir, con espacio de carga posterior. Con el mismo chasis y base mecánica, se fabrican el Nissan Navara, el Renault Alaskan y el Mercedes Clase X. Todos ellos con poca aceptación en el mercado europeo. Por ello, Mercedes canceló hace meses el contrato de fabricación, por lo que a finales de este mes se dejan de producir unidades para la firma alemana.

Producción Nissan Barcelona según datos de Nissan y ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles):

2010: 91.309 unidades 45,7%

2011: 139.106 unidades 69,6%

2012: 132.089 unidades 66%

2013: 122.845 unidades 61,4%

2014: 127.797 unidades 63,9%

2015: 90.402 unidades 45,2%

2016: 105.442 unidades 52,7%

2017: 92.798 unidades 46,4%

2018: 82.457 unidades 41,2%

2019: 55.405 unidades 27,7%

2020: (previsto) 42.000 unidades 21%

Sin ayudas, futuro incierto

El cierre de Nissan supondrá una pequeña carga de trabajo para las factorías francesas de Renault que recibirán los modelos que hasta ahora se hacían en España. Con ello, Renault cumplirá una parte de los compromisos adquiridos con el gobierno francés, que se ha comprometido a ayudar a la industria del motor siempre que incrementen el trabajo de las fábricas galas para mantener el empleo. El plan del ejecutivo de Macrón prevé ayudas directas por un importe de 7.000 millones de euros más otros mil en forma de incentivos a la compra de coches nuevos. Alemania también ha ofrecido ayudas a su potente sector de la automoción con un plan que se estima superará los 2.500 millones de euros.

Mientras en España las solicitudes de ayudas a la automoción no han pasado de reuniones y buenas palabras, pero sin medidas concretas. Todas las asociaciones involucradas con el mundo del automóvil, que representa más del 10% del PIB y el 9% del empleo, han tenido continuos contactos con el Gobierno, sobre todo con la responsable de Industria, Reyes Maroto. Las conversaciones, que se han prolongado ya varios meses, no parece que, hasta el momento, hayan conseguido nada. La única declaración sobre el tema fueron las amenazas de hace dos días a Nissan diciendo que el cierre les iba a costar mil millones. Y que no han tenido ni siquiera respuesta por parte de la empresa japonesa.

El sector del motor, que a través de sus 17 fábricas en España produce 2,8 millones de unidades, exporta en 83% de su producción. Los constructores han argumentado muchas veces que es preciso un mercado fuerte para poder mantener la capacidad de producción. Aproximadamente el 25% de los coches fabricados en España se venden en nuestro país, que es un mercado de 1,2 millones, pero que importa en 75% de sus ventas. Los empresarios del sector no dejan de solicitar un plan de ayudas a la adquisición de coches nuevos que, además de relanzar el mercado, disminuirían la contaminación atmosférica y renovarían un parque automovilístico que, con 12,5 años de media de antigüedad, es de los más viejos de Europa.

Con ello se reforzaría la posición de las plantas españolas ya que, en todos los casos, pertenecen a multinacionales cuyas decisiones industriales se toman fuera de España. Las sugerencias de Francia para repatriar producción no afectan, por el momento, a los grandes centros de producción de Renault y PSA en España, cuyas factorías de Valladolid, Palencia, Sevilla, Vigo, Zaragoza y Madrid parecen bien asentadas. Pero no hay que olvidar que el Estado francés es accionista de ambos grupos en una proporción del 15% en Renault y del 6% en el futuro consorcio PSA-FCA cuya fusión se debe aprobar antes del 17 de junio.