Las ventas de coches siguen en caída libre: bajan otro 13,5% pese al Plan Renove

En lo que va de 2020 se han comercializado 595.435 unidades, un 38,3% menos respecto el pasado año

Las medidas de estímulo presentadas por el Gobierno el pasado mes de junio y los defectos a la hora de ponerlas en marcha no han surtido el efecto buscado. Las ventas de coches en España caen por octavo mes, en este caso un 13,5% con 70.729 unidades comercializadas (sólo el pasado julio registró un dato positivo), cuando en el mes de septiembre de 2019 se matricularon 81.746 turismos. En lo que va de 2020 se han comercializado 595.435 unidades, un 38,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. Las previsiones efectuadas por las asociaciones, ANFAC, Faconauto y Ganvam, estiman que el mercado cerrará con una caída del 35%, gracias al impacto que el plan RENOVE puede tener en este último cuatrimestre. El plan aún cuenta con fondos y recursos suficientes para contener la fuerte caída de las ventas registrada entre marzo y mayo por la pandemia.

Todos los canales reducen sus ventas, con especial incidencia en el canal de alquiladores (por el frenazo del turismo), que cae un 31,7%, hasta las 3.850 unidades y profundiza el descenso de sus ventas acumuladas hasta un 61,2% y 81.632 unidades. El canal de empresas registra una caída del 13,9%, hasta las 30.324 unidades y cierra el tercer trimestre con una rebaja de las comercializaciones acumulada del 32,7%.

Menos contaminantes

En septiembre, los turismos y todoterrenos comercializados en España contaban con unas emisiones medias de dióxido de carbono (CO2) de 109 gramos por kilómetro, lo que representa 10 gramos menos que en el mismo mes del año pasado. Respecto al tipo de combustible, el 46,4% de las entregas de coches en España contaba con motor de gasolina en agosto, con un 29,1% de cuota para los diésel y un 24,6% para los modelos con sistemas de propulsión alternativos. Desde enero, los modelos de gasolina coparon más de la mitad del mercado español, con una penetración del 52,7%, por delante de los diésel con un 27,9% y del resto de sistemas de propulsión, con un 19,5%. En septiembre, todos los segmentos de mercado bajaron, destacando las caídas de los monovolúmenes pequeños (-48,4%) y de los todoterrenos (-42%), mientras que en el acumulado del año también bajan todos los segmentos, con los monovolúmenes pequeños (-56,7%) y los grandes (-55,8%) a la cabeza.

Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, explicó que “la caída de las matriculaciones vuelve a agravarse en el mes de septiembre respecto de agosto. Las ventas siguen cayendo en todos los canales y esto tiene un impacto grave en el empleo, en la industria (porque uno de cada cuatro coches que se fabrica en España se queda en el país) y en la sociedad en su conjunto. Sin olvidar, por su impacto, que se frena la renovación del parque y con ello, la necesaria reducción de emisiones de CO2 que tenemos que acometer. El Plan RENOVE aún tiene fondos suficientes para impulsar las ventas de cara al último trimestre y esperamos que la evolución del virus no frene aún más el mercado”.

Por su parte, Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto, indicó que "en septiembre se ha producido una ralentización del mercado. La evolución no es buena, pero estamos aún en un volumen de matriculación que es mejor de lo previsto gracias en gran medida al efecto del Plan Renove 2020. Sin duda, ya está pesando el empeoramiento de la situación sanitaria y un nuevo retroceso en la confianza de los consumidores, que ven con recelo no sólo el presente sino también el futuro. Esta ralentización era el temor que teníamos y que nos deja ante un último trimestre del año marcado por la incertidumbre. Para frenar la caída, los concesionarios seguirán apostando por ofertas atractivas o por soluciones financieras competitivas, al tiempo que redoblan sus esfuerzos en la venta a través de medios digitales, que están resultando vitales para atraer a los compradores.

Finalmente, según la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche, “las matriculaciones continuaron a la baja en septiembre, lastradas por el peso de la incertidumbre económica. Las empresas alquiladoras, que registraron el mayor porcentaje de descenso, no renovaron flota por el frenazo del turismo como consecuencia del impacto del coronavirus; y los particulares, que son el mayor indicador de la salud del mercado, ahondan en su caída porque ahorran por precaución y posponen la decisión de compra en medio de un contexto de recesión, en el que tampoco terminan de ver clara la eficacia de las medidas para frenar la pandemia. Confiemos en que aspectos como el acuerdo de la prórroga de los ERTE dote de cierta certidumbre al consumidor de cara al último trimestre del año y de esta forma, no tengamos que empeorar la previsión de cierre para 2020, que estimamos en una caída situada en el entorno del 30%”.