Ford amplía la gama de los Mustang sin perder su espíritu

El nuevo deportivo tiene ahora cuatro puertas, es un todocamino de lujo y va movido por motores eléctricos de hasta 351 caballos

Ford Mustang Mach-E FORD (Foto de ARCHIVO) 01/01/1970Servicio Ilustrado (Automático) FORD

Durante décadas, el Mustang ha sido la representación del deportivo americano. Junto al Corvette, eran los únicos dos puertas fabricados en los Estados Unidos capaces de enfrentarse a las grandes marcas de biplazas europeas. Ford amplía ahora el ámbito del Mustang con su última realización March E que es un SUV potente y atractivo, movido por motores eléctricos y cinco plazas reales. Y todo sin perder el espíritu de coche de altas prestaciones que debe tener un auténtico Mustang.

Acercando el mañana y diseñando el futuro son dos ideas que marcan la esencia que ha servido para crear este nuevo modelo que continúa la saga de los 17 coches electrificados que tendrá la marca del óvalo al final del año que viene. Kuga, Transit, Focus, Mondeo… alguno de ellos fabricado además en la planta que posee la marca en Almusafes. Unas instalaciones estas que ya están preparadas para poder hacer también el ensamblaje de las baterías para su producción. Todo un esfuerzo para poder llegar al compromiso de que, en 2022, la mitad de los Ford que se vendan en nuestro país sean electrificados. Ya en el pasado mes de septiembre esta proporción se encontraba ya en el 39%.

En esta línea de prepararse para el futuro, el Mustang Mach-E es el primero de los eléctricos Ford en producción que nos llega. El trabajo de los diseñadores no era fácil. Hacer de un icono como el Mustang un SUV de cinco puertas no parecía, así sobre el papel, un trabajo sencillo. Pero verdaderamente lo han logrado gracias a una línea lateral en la que la carrocería va en descenso para transmitir la sensación de que mantenemos la esencia del coupé con sus llantas de hasta 19 pulgadas y, en la vista trasera, los tres faros verticales a cada lado con la firma de los Mustang de toda la vida y se identifican con el nuevo diseño. Y el deflector aerodinámico al final del techo le da un marcado carácter deportivo. En el frontal, destacan sus faros led rasgados muy modernos y, como no lleva un motor de combustión, va tapada por un panel con el escudo de Mustang que mejora la aerodinámica. En resumen, una acertada combinación de SUV coupé para cinco personas que mide 4,71 metros de largo por 1,88 de ancho y 1,59 de alto.

En el interior, la percepción al sentarse en los asientos de cuero es que estamos dentro de un Mustang de los de siempre, con su escudo en el volante y la sensación de deportividad de siempre. Con detalles de lujo como el sonido B&O con diez altavoces integrados, el techo panorámico, los asientos envolventes, el volante multifunción de tres radios,… Frente a nuestra vista, una pantalla de 10,2 pulgadas hace las funciones de “cocpit” dando toda la información mecánica y a la derecha del volante, destaca otra enorme pantalla de quince pulgadas y media, es decir, mayor que muchas “tablets”, con todo el desarrollo del infoentretenimiento y con conexión por voz. El equipamiento es el que esperamos en un automóvil de este nivel e incluye todo tipo de ayudas a la conducción como pueden ser control de tráfico cruzado, sistema de precolisión, reconocimiento de señales y de ciclistas, cámara de 360º, control de crucero, etc..

Otra de las ventajas es su habitabilidad, a pesar de sus formas que recuerdan a un coupé. Su distancia entre ejes, de 2,99 metros, permiten una posición cómoda a los pasajeros de detrás y la zona de equipajes es muchos más grande de lo que podía pensarse sobre todo por su profundidad. Cuenta con un volumen de carga de 402 litros, ampliables hasta los 1.420 si abatimos los asientos traseros. Pero además contamos con la ventaja de que, como los motores eléctricos son de menos volumen que los de explosión, delante se ha dejado un espacio para poder guardar un maletín u otros objetos en un hueco de 81 litros que, además, tiene un desagüe. Es ideal para guardar objetos de playa, las botas de ski, o cualquier objeto que necesites lavar antes de guardarlo y que se vaya secando durante el viaje.

Este Mustang Mach E, que puede ser de tracción trasera o de cuatro ruedas motrices en función del posicionamiento de sus motores eléctricos, se ofrece con dos potencias diferentes: 269 o 351 caballos. Las baterías son de 75,7kw en el primer caso, proporcionan una autonomía de 440 kilómetros y consiguen una aceleración de 0 a 100 de 5,6 segundos. En el caso de la mayor potencia, las baterías llegan a 98,7kw, la autonomía aumenta hasta los 610 kilómetros y la aceleración hasta 100 por hora disminuye a 3,7 segundos. En preparación está ya la versión GT, que eleva su potencia hasta los 487 caballos y que llegará en unos meses.

Al volante, las impresiones son las de un auténtico deportivo, con aceleraciones fulgurantes, buena estabilidad con derivas de coche sobrevirador cuando buscamos los límites de adherencia y, para completar el espíritu Mustang, se ha incluido un sonido motor muy bien logrado que transmite la sensación de ir montado en un auténtico pura sangre. En un Mustang.

Las nuevas tecnologías han sido incorporadas de forma generalizada a este modelo y lo vemos, por ejemplo, desde el momento del arranque. Tiene llave, pero puede servir de adorno, ya que puedes programarlo con el móvil. O bien acceder al vehículo con tu código secreto que se puede marcar en unos números que aparecen en el montante de la puerta. Por cierto, la apertura de esta puerta se hace por botón o por un diminuto tirador disimulado en las líneas negras de la carrocería. A través del móvil puede asimismo programar tu viaje. Por tu estilo de conducción y las características de la ruta, el coche calculará su autonomía real y además te informa de los puntos para la recarga. Ford tiene acuerdos con las redes Ionity y New Motion que aseguran más de ciento cincuenta mil cargadores de potencia mínima de 50kw en toda Europa y más de mil quinientos en España.