Prueba
Cyclone y sus dos alternativas de trail llegadas de China
Con cilindradas de 125 y 550cc., son motocicletas muy completas y a precio muy competitivo
Además de scooters de diferentes categorías y motos del tipo custom y naked, la marca china Cyclone presenta al mercado español asimismo dos alternativas de motos de tipo trail de diferentes cilindradas para adaptarse a las diferentes necesidades de cada cliente. Dentro de la prueba que efectuamos de todos los modelos de esta firma, estas fueron nuestras impresiones sobre estas motos de la categoría válida para dentro y fuera del asfalto.
De esta forma, en el apartado de trail, la RX1-PRO es una 125cc. que tiene un aspecto imponente y musculoso. Viene con maletas de 180 litros de capacidad, topcase y defensas delanteras y traseras otorgándole un look de lo más aventurero. No obstante, los condicionantes propios de su motorización más el añadido del peso de estos elementos penalizan bastante sus aptitudes ruteras y campestres, aunque la moto sea muy dócil tanto en asfalto, como en pistas buenas pese a sus 175 kg. de peso, maletas y defensas incluidas, posiblemente debido a sus 1.375 m. de distancia entre ejes y su diámetro de ruedas de 18 y 17 pulgadas, respectivamente. A ello añadiremos una postura de conducción muy cómoda típica de las trail, con un asiento situado a 780 mm. pero muy accesible, aunque su escenario no sean los largos recorridos ni las zonas escarpadas. Un depósito de 14 litros y un consumo de 3.4 litros le permiten unas buenas kilometradas sin repostar, ayudados por un parabrisas que te defiende bastante del aire en tu posición vertical y evita el cansancio. Lo más convincente es, tanto su imagen, como su precio de 3.385 euros.
La RX600 trail es para viajeros dentro y fuera del asfalto. Su motor bicilíndrico de 550 cc y sus casi 60 caballos aportan una potencia suficiente para un placentero viaje que puede compatibilizarse con el uso urbano para que todo no sea aventura. Su equipamiento es máximo pues, de serie lleva: TCS, control de tracción, ABS desconectable, suspensiones regulables, mandos retroiluminados, neumáticos tubeless, llantas de radios y pantalla TFT, existiendo la posibilidad de equiparla con unas generosas maletas y topcase muy bien realizadas y guarnecidas por dentro, aunque algo aparatosas fuera del asfalto. En marcha la moto es dócil y noble, pero sus suspensiones acusan ciertos rebotes en carreteras algo bacheadas, aunque sin llegar a ser incómodos. Fuera de pista todo está pensado para circular por rutas en buen estado pues su peso, alrededor de los 220 kg. obliga a trabajar constantemente al piloto a nada que la pista de “endurice”. En lo relativo a la posición queda claro que es una trail pensada para tallas no muy altas. Su asiento no es tan elevado como en otras trail, pero sus estriberas altas hacen que una persona de talla superior a 1,70 m. lleve las rodillas excesivamente flexionadas, suponiendo un cansancio extra en viaje.
La entrega de la potencia es algo brusca al dar gas tras subir de marcha, aunque creo que nuestra muñeca derecha y la forma de soltar el embrague podría adaptarse a ello en pocos días. Su desempeño sería algo similar a un viaje de fin de semana con dos personas y equipaje por carretera, autovía y alguna pista suave para matar el gusanillo y el lunes, tras quitarle los mosquitos, o no, usarla tranquilamente para ir a la oficina y hacer los recados gracias a sus maletas, no especialmente caras. Si hablamos de precios estaríamos entre 5.290 y 5.980 euros en su versión Explorer con maletas incluidas, lo cual justifica la mayoría de las cuestiones que alguien pueda encontrar.