Una buena microbiota intestinal mejora el pronóstico del Covid-19

Un estudio chino sugiere que la variedad de las bacterias del intestino propias de las dietas ricas en verduras y frutas protegen frente al coronavirus

Una dieta variada, rica en frutas, verduras, lácteos y cereales integrales mejora la microbiota intestinal
Una dieta variada, rica en frutas, verduras, lácteos y cereales integrales mejora la microbiota intestinal

La microbiota intestinal es esa gran desconocida que convive con nosotros, pero a la que apenas hacemos caso. Sin embargo, tiene mucho que decir y hacer sobre nuestra salud, también en tiempos de pandemia del coronavirus. De hecho, según un reciente estudio de la Universidad Westlake (China) fechado el 25 de abril y todavía en revisión, la composición del microbioma intestinal puede estar relacionado con la respuesta del organismo al Covid-19, lo que permitiría «predecir el pronóstico de la enfermedad en función de la diversidad y de la calidad bacteriana del intestino», asegura Francisco Guarner, director de la Unidad de Investigación del Sistema Digestivo en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona. Así, según esta investigación realizada entre mil personas «se concluye que existen parámetros en la microbiota que son propios de dietas ricas en grasa y pobres en frutas y verduras y eso se relaciona con unos marcadores proteómicos en la sangre que predicen una mala evolución del Covid-19».

Y en esta misma línea se posiciona José María Ordovás, director el laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston) e investigador de Imdea Alimentación, quien detalla que «la razón de la importancia de la inflamación es lo que se ha observado en varios estudios con pacientes en los que, además de la edad, la obesidad y la diabetes, aparecen como factores adicionales de riesgo de sufrir manifestaciones severas del Covid-19. El denominador común es la inflamación y así se ha demostrado con la presencia de valores elevados de biomarcadores inflamatorios en los pacientes más afectados. Por lo tanto la línea de esta lógica es que una disbiosis (microbioma alterado) afecta negativamente al intestino provocando inflamación, lo que incrementa el riesgo de consecuencias graves de la infección».

Inflamación intestinal

A esta explicación se añade, además, la ya famosa enzima ACE-2, importante regulador de la inflamación intestinal y receptor necesario para que el virus ingrese en las células huésped, «que no se encuentra sólo en las vías respiratorias, sino también en el intestino y resulta muy probable que ese intestino alterado sea más receptivo a la infección viral», afirma Ordovás. Así, esto viene a corroborar lo que la ciencia ya sabe: «La microbiota intestinal es un arma muy potente, ya que está constituida por microorganismos que junto con las células, especialmente del sistema inmunitario, van a ayudar a la defensa del organismo», recuerda Ascensión Marcos, investigadora del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición (Ictan-CSIC) y presidenta de la Federación de Nutrición. Así, aunque el estudio chino está en revisión, los expertos coinciden en que hay líneas hipotéticas, pero lógicas, de evidencia implicando la microbiota con el Covid-19.

Clave en las personas mayores

El papel que juega la microbiota intestinal resulta, si cabe, aún más decisivo en las personas mayores, sobre todo en aquellas que viven en residencias. La explicación reside en el denominado fenómeno de inmunosenescencia, es decir, «su sistema inmunitario se encuentra debilitado como consecuencia de la edad, y en parte también debido a que las bifidobacterias se reducen en número y por lo tanto en su función, a diferencia de la edad infantil, donde están en gran cantidad», asegura Marcos. Ésta puede ser una de las razones por las que, según apunta Guarner, «el número de fallecidos en las residencias de la tercera edad haya sido tan elevado. Sabemos que la activación crónica de citoquinas inflamatorias propia de la inmunosenescencia está vinculada a pérdida de diversidad de la microbiota intestinal, y que ésta situación de inflamación persistente resulta significativamente más frecuente en personas mayores que viven en centros de larga estancia en comparación con otros mayores, debido a su tipo de dieta y al empleo habitual de antibióticos que destruyen la flora bacteriana».

¿Qué hay que comer para mejorar la microbiota?

La pregunta obligada es, ¿qué debemos comer para tener una microbiota que nos proteja frente al Covid-19? «El consumo de probióticos y prebióticos puede ser muy interesante. Por un lado, los prebióticos son el alimento de los probióticos y ayudan a mantener una buena microbiota. Sin embargo, no podemos olvidar que son muchos los factores que intervienen en una buena situación nutricional», recuerda Marcos. Por ello, Guarner insiste en que «lo más aconsejable es llevar una dieta rica y muy variada en vegetales, frutas y cereales integrales, pues a más diversidad, mayor protección aporta la microbiota».