Desde lo inmoral hasta el crimen, todo vale por la fama

Los neópatas son aquellas personas capaces de agredir y producir sufrimiento con la única intención de ser “famosos”, aprovechando el anonimato de las redes sociales

Dejando de lado las historias y leyendas, como la “deep web”, lo cierto es que cada vez más aparecen trastornos psicológicos asociados a internet y, más en concreto, a las redes sociales que pueden llegar a ser realmente terroríficas. Y de ello es de lo que vamos a hablar hoy.

Esto es un neópata

El término es una mezcla de dos palabras como son “neo”, nuevo, y “pathos”, que es sentimiento o sufrimiento. Por tanto, neópata hace referencia a aquellas personas que han creado una nueva forma de causar sufrimiento. La neopatía, considerada una forma de psicopatía, es un trastorno que engloba a todas las personas que utilizan la red, es decir el anonimato, para manifestar su odio, su agresividad y sus trastornos, todo ello con el objetivo de que el mundo les conozca.

Los sujetos que sufren de este trastorno suelen ser personas que viven una situación social no muy buena y utilizan sus actos para colgarlos en la red. Para muchos expertos, de hecho, se trata de un tipo de narcisismo debido a que el objetivo es la lograr la máxima atención posible. Quieren sentirse el centro de todas las miradas, independientemente de los medios para conseguirlo. Comparten muchos rasgos con los narcisistas puesto que utilizan el dolor para alcanzar su objetivo, aunque de manera más radical que estos últimos. También se habla de que comparten rasgos propios de psicópatas y de paranoides, pero no podemos incluirlos dentro de ninguno de ellos.

Internet supuso una revolución y está muy ligado al surgimiento de los neópatas, ya que facilitan sus desmedidos actos, al mismo tiempo que se aseguran de que sus acciones lleguen a un gran número de personas y lo antes posible. Hay que mencionar que muchos de estos jóvenes sufrieron de pequeños abusos, maltrato o bullying, pero no existe realmente una teoría que pueda relacionar directamente su pasado con sus actos, aunque se sigue investigando.

Sus actos pueden llegar a ser terribles

Si bien es cierto que aún no se ha profundizado excesivamente en el tema, sí que se puede establecer una serie de tipos en estos neópatas. En primer lugar están aquellos que graban un delito y luego lo suben a redes sociales; luego podríamos hablar de los que utilizan estos medios para promocionar sus futuros crímenes; y en último lugar, siendo seguramente el más preocupante, aquellos que retransmiten en directo sus delitos.

Por desgracia, las redes sociales carecen de control sobre estos actos y no pueden cortarlos de raíz. Suelen ser jóvenes menores de 30 años quienes influenciados por la era digital llevan a cabo sus acciones. Viven en una generación donde solo importa el sujeto individual, el “yo”. Tratan de esta forma satisfacer su ego, enmarcada en una visión de la vida apagada, sin color, fomentada por la sociedad de las redes en las que vivimos.

La principal plataforma utilizada por los neópatas es Youtube, sencillamente porque permite subir vídeos cometiendo un delito. A través de esta cadena de televisión global son capaces de subir vídeos de menor gravedad como robos, hasta otros realmente duros como violaciones, asesinatos, maltrato animal, humillaciones y un largo etcétera.

Hemos dicho que tienen, en ciertos casos, un parecido a la actitud de los psicópatas, quienes suelen dejar pistas más o menos a propósito que acaban facilitando su detención. Una característica que se basa en su inmadurez, inestabilidad y su deseo de enseñar al mundo lo que hacen.

Uno de los primeros ejemplos de esto fue el coreano Seung-Hui Cho, quien llevó a cabo una masacre en Virginia Tech en el año 2007. Como consecuencia murieron 32 personas, además de enviar un vídeo a la cadena NBC después del asesinato de las dos primeras víctimas. En dicho vídeo, expresó el sufrimiento que le hacían pasar sus compañeros de clase y la venganza que iba a cometer. Es solo uno de los muchos ejemplos que hay.

En España, hay numerosos casos como el del youtuber Reset, condenado a 15 meses de cárcel y a 20.000€ de multa por humillar a un mendigo. Su broma consistió en vaciar una galleta y rellenarla de pasta de dientes, algo que le causó problemas estomacales y humillación pública. En el 2019, una joven de 19 años fue condenada por maltrato animal, después de matar a su gato ahogándolo en una lavadora.

Situaciones que dejan una sensación de intranquilidad, pero sobretodo, una sensación de que pudo evitarse, pero sin embargo, nadie supo o quiso hacerlo.

Como dijo el reconocido artista Andy Warhol en la década de los 60: “En el futuro todos tendrán sus 15 minutos de fama”. Lo que no especificó era a costa de qué.