«La venta de cigarrillos puede tocar a su fin en muchos países en un plazo de 10 a 15 años»

Huub Savelkouls, director de sostenibilidad en Philip Morris Internacional, celebra los avances en la transformación comercial de la empresa y vaticina un futuro sin humo gracias a los productos de nicotina sin combustión

En términos estrictos, la sostenibilidad se refiere al compromiso de esta generación de garantizar las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras, lo que lo convierte hoy en un concepto tan amplio y complejo como inabarcable es el horizonte del mañana. «La sostenibilidad se ha convertido en un tema interdisciplinar que afecta al trabajo de toda la cadena de valor de esta compañía, empezando por la forma en que obtenemos el tabaco y otras materias, pasando por nuestras operaciones de producción, la circularidad y el diseño ecológico de nuestros artículos y terminando con el modo en que los comercializamos y reducimos los residuos tras su consumo», explica Huub Savelkouls, a la cabeza de esta materia en Philip Morris Internacional (PMI).

Satisfecho con los frutos que están dando sus esfuerzos, el director de sostenibilidad de la que es la mayor empresa tabaquera del mundo desmenuza en una entrevista con LA RAZÓN el contenido del Informe Integrado 2019 de PMI, reflejo del esfuerzo de la compañía en el ámbito medioambiental, de responsabilidad social y de gobernanza corporativa, así como de su compromiso hacia un futuro en el que el cigarrillo sea cosa del pasado. Y es que, para PMI, la sostenibilidad está ligada de manera irreversible a la transformación total de la compañía, o lo que es lo mismo, a la transformación de su producto tradicional en favor de las formas de consumo de nicotina sin combustión: «Nuestro propósito es que todos los fumadores adultos que de otro modo no dejarían de fumar opten por alternativas menos perjudiciales; por lo tanto, garantizar el acceso a los productos sin humo es ahora nuestra prioridad», asegura Huub Savelkouls.

Todo empieza hace más de una década cuando Philip Morris decide hacer su gran apuesta por la investigación científica en favor de alternativas menos nocivas para la salud en comparación con seguir fumando, entendiendo que ésta es la mayor repercusión positiva que una tabaquera puede tener en la sociedad presente y futura. Cuatro años después, los datos avalan el empeño de la compañía en cumplir con su designio: «Nuestro principal producto sin humo, IQOS, está disponible en 57 mercados, ya sea en ciudades clave o en todo el país; a finales del segundo trimestre de 2020, se estimó que había 15,4 millones de usuarios de este producto, de los cuales, aproximadamente 11,2 millones habían dejado de fumar gracias a él, mientras que el resto aún estaba en diferentes fases de transición», resume el director de sostenibilidad de la empresa.

No obstante, y tal y como queda reflejado en el citado informe, los objetivos a largo plazo de PMI son aún más ambiciosos: «Nuestras aspiraciones se resumen en que para 2025 más de 40 millones de fumadores adultos de todo el mundo se hayan cambiado a productos sin humo», afirma Huub Savelkouls seguro de que, «con los estímulos normativos adecuados y el apoyo de la sociedad civil, la venta de cigarrillos puede tocar a su fin en muchos países en un plazo de 10 a 15 años». A esto hay que sumar las metas de PMI en cuanto a la reducción de su impacto medioambiental y al bienestar social: «Nos hemos comprometido a alcanzar la neutralidad de carbono en nuestras operaciones directas para 2030 y que para 2025 no exista el trabajo infantil en la cadena de suministro de tabaco, asegurando que el 100% de los cultivadores contratados tengan una renta digna», ejemplifica el experto en sostenibilidad. Sobre el dispositivo en sí, Huub Savelkouls habla de, en un plazo de cinco años, «conseguir que el 100% de ellos ostenten el certificado de diseño ecológico y que el 100% de los usuarios tengan a su alcance su recogida y recuperación, así como disminuir los residuos plásticos en un 50%».

Marketing responsable

En plena Era de la Información, parece lógico que las estrategias comunicativas de las empresas no escapen al compromiso de un desarrollo sostenible o, lo que es lo mismo, ejerzan un marketing y unas ventas de manera responsable. En este sentido, Huub Savelkouls destaca dos prácticas de PMI: en primer lugar «proporcionar información clara sobre los riesgos para la salud de los productos sin humo gracias a un etiquetado y una comunicación adecuada»; en segundo lugar y muy importante, «limitar el acceso a estos artículos por parte de usuarios no deseados como los no fumadores o los menores». En cuanto a esto último, el director de sostenibilidad de PMI subraya el papel de los Planes de Prevención de Acceso Juvenil (YAP) que, «en 2023, garantizarán que el 100% de la cartera de dispositivos electrónicos sin humo de PMI estén equipados con tecnología de verificación de edad».

Huub Savelkouls se demuestra convencido de que el futuro que se merecen las nuevas generaciones es sin humo y que PMI hace todo lo que está en su mano para conseguirlo, pero que no será posible sin el apoyo de los gobiernos por medio de una regulación adecuada. No será fácil, pero los últimos hitos alcanzados allanan el camino, pues el pasado mes de julios la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) autorizó la venta del sistema de calentamiento de tabaco IQOS con una distinción informativa frente al cigarrillo convencional al reconocer que la exposición a sustancias nocivas para la salud es sustancialmente menor cuando no hay combustión. Un logro para PMI que abre la puerta a un debate internacional hoy más vivo que nunca.