Policías, profesores y odontólogos recelan de la vacuna de AstraZeneca

La vacuna de Oxford está provocando muchas bajas entre los colectivos profesionales que la han recibido

Agentes de la Policía Municipal durante el inicio de la vacunación masiva en Illunbe
Agentes de la Policía Municipal durante el inicio de la vacunación masiva en Illunbe FOTO: Juan Herrero EFE

La Comisión de Salud decidirá esta tarde si amplía el uso de AstraZeneca hasta los mayores de 65, a la luz de las últimas evidencias científicas. Sanidad tiene en cuenta especialmente el estudio publicado por la sanidad británica que avala la eficacia de este suero en mayores y está a la espera de que se cierre el realizado en EE.UU. La medida seguiría la política de otros países europeos, que tras los últimos estudios avalan su uso en personas de mayor edad. Desde hace unas semanas, Italia, Francia o Alemania han decidido administrarla también en mayores de 55 años. España, decidirá esta tarde, pero todo parece indicar que también extenderá su uso, como piden varias comunidades como Madrid y Cataluña

Actualmente, AstraZeneca se administra en España a los siguientes grupos: el 3.B y el 3.C, que incluye a al personal sanitario y sociosanitario no vacunado anteriormente, así como fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, oficinas de farmaciay protésicos dentales. Al grupo 4, que son los dependientes no institucionalizados mayores de 55 años. Y al Grupo 6 en su totalidad: Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Emergencias y Fuerzas Armadas, así como docentes de todas las etapas.

Entre quienes se la han puesto, se están produciendo porcentajes significativos de profesionales que no han podido incorporarse a sus puestos de trabajo por los efectos que les ha provocado la dosis: inflamación del brazo, fuertes cefaleas y especialmente miálgias. De hecho, en Madrid hay un centenar de profesores que están de baja tras inyectarse este suero y según reconocen fuentes del Sindicato Independiente de Docentes de la Enseñanza Pública (Anpe) “hay miedo y desconfianza entre el profesorado”.

Los odontólogos también han expresado su rechazo a este suero. El Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias (Codes) difundió una circular en la que asegura que los colegiados «tienen derecho a rechazar» el pinchazo de AstraZeneca «por cuanto no cumple el protocolo en la estrategia de vacunación».

Entre los policías también cunde el excepticismo, sobre todo tras comprobar lo sucedido con sus compañeros franceses, con un 25% de los agentes que sufrieron efectos secundarios parecidos a los de una gripe leve. Por eso, la Confederación de Seguridad Local y Autonómica (CSLA) que, el pasado 20 de febrero, enviaba un escrito a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, solicitando que se suspendiera la vacunación con AstraZeneca a los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Aseguraban que les “llamaba la atención” que se les administrase esta vacuna por ser “la que menos porcentaje de protección da y la que más efectos secundarios produce sobre los vacunados”.