Epidemiólogos avisan del alto riesgo de legionelosis por la reapertura de los hoteles

Las intalaciones, cerradas durante meses pueden ser un foco de contagio.

La reapertura de hoteles que han estado cerrados durante largo tiempo puede llevar aparejado el surgimientos de brotes de legiolelosis.
La reapertura de hoteles que han estado cerrados durante largo tiempo puede llevar aparejado el surgimientos de brotes de legiolelosis.Manuel LorenzoEFE

La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) advierte del elevado riesgo de que, ante la inminente llegada del turismo, se produzcan brotes de legionelosis con la reapertura de muchos hoteles que han estado cerrados largos meses a consecuencia de la pandemia. Lo ha hecho a través de un comunicado en el que estos profesionales denuncian el impacto que la crisis sanitaria ha tenido en los servicios de salud pública, ya muy mermados con anterioridad, por lo que han pedido al Ministerio de Sanidad y los responsables autonómicos que tengan una “visión estratégica” de futuro.

Porque este debilitamiento ha traído, entre otras graves consecuencias, que las enfermedades de declaración obligatoria (EDO), de las que existen más de medio centenar, hayan tenido un seguimiento “prácticamente nulo, con un notable descenso de las notificaciones, además de grandes limitaciones en los estudios de contactos”.

Esto se debe a que el personal que habitualmente trabajaba en este ámbito ha tenido que dedicarse, de forma casi exclusiva, a la vigilancia y el control de la covid-19. El resultado es que los retrasos en su detección “se podrían traducir en aumentos en la transmisión” de estas enfermedades y de brotes epidémicos no detectables al inicio, lo que dificulta el control de los mismos.

Igualmente, el resto de los sistemas de vigilancia, como las redes centinela, y de seguimiento y monitorización de las enfermedades crónicas (registros de cáncer, cardiovasculares, etc.) y otros problemas de salud (observatorios de salud, registros de mortalidad...), tampoco han podido desarrollar sus funciones. Ni se ha podido trabajar en las memorias anuales ni a nivel regional ni estatal.

Los epidemiólogos también recuerdan que, con la inminente apertura al turismo, “existe un elevado riesgo de brotes de legionelosis” con la puesta en marcha de hoteles cuyas instalaciones han estado cerradas durante largos meses.

Fatiga salubrista

“Si esperamos a que la situación epidemiológica permita un respiro, correremos el riesgo de pensar que todo ha pasado y que no hace falta nada más”, teme la SEE, que lamenta además la “fatiga epidemiológica y salubrista” que la sobrecarga de trabajo ha empujado a estos profesionales.

Por todo ello, cree que ha llegado la hora de tomar decisiones que contribuyan a mejorar la situación de los Servicios de Salud Pública para que España esté mejor preparada frente a futuras crisis sanitarias. Entre ellas, reconocer la importancia de los salubristas otorgándoles unas remuneraciones adecuadas y unas condiciones laborales justas, así como por dotar a las comunidades de más recursos humanos.

Para ello, proponen elaborar un mapa de las carencias por regiones en función de su categoría y tipo profesional que permita cubrir plazas de manera periódica y oportuna teniendo en cuenta la pirámide de edad de las personas que desarrollan las actividades de salud pública y epidemiología.

¿Qué es la legionella y como se transmite?

La enfermedad fue descrita y bautizada como legionelosis por los investigadores del Center for Disease Control (CDC) de Atlanta y la bacteria causante fue denominada Legionella pneumophila. Sin embargo, la falta de métodos diagnósticos adecuados hizo que la mayoría de casos no llegasen a ser detectados hasta 1990, cuando se introdujo un nuevo test a partir de la orina. Desde ese momento, de acuerdo a datos del Ministerio de Sanidad, se ha convertido en la tercera causa en frecuencia de neumonía bacteriana.

El tratamiento de la infección por Legionella es la administración de antibióticos, de la familia de los macrólidos o de las quinolonas, durante 10 a 15 días.