Localizar y aislar los contagios

Erupción cutánea provocada por la viruela del mono
Erupción cutánea provocada por la viruela del mono FOTO: OMS La Razón

El virus de la viruela de mono –o «monkey pox– es un patógeno de la familia de los poxvirus. De los miembros de este grupo, quizá los más conocidos sean el virus de la viruela y el virus «vaccinia». Este último es un virus derivado de la viruela que infecta al ganado vacuno y su atenuación permitió generar la vacuna que sirvió para erradicar en el mundo el de la viruela humana.

La historia de la vacunación y del campo de la inmunología tiene su origen en el descubrimiento de Edward Jenner sobre la posibilidad de usar las pústulas de las personas infectadas con viruela «vaccinia» para proteger a las personas vacunadas frente al virus de la viruela humana. Este descubrimiento ocurrió más de 100 años antes del de los propios virus, y de las características del patógeno causante de la viruela. La primera campaña mundial de vacunación promovida desde España por Francisco Javier Balmis logró llevar esta vacuna alrededor del mundo, suponiendo el inicio del fin de la enfermedad.

Los poxvirus son una de las familias más caracterizadas dentro del mundo de la virología. Existen subfamilias descritas en todo tipo de animales, tanto vertebrados como invertebrados. También son patógenos de una gran complejidad. Su material génico está formado por ADN de doble cadena de un tamaño de más de 100.000 nucleótidos hasta casi 400.000.Por ponerlo en comparativa, los coronavirus tienen tamaños de unos 30.000 nucleótidos, y el virus de la gripe en torno a 13.000 nucleótidos. Esta característica les convierte en una de las familias de virus con mayor capacidad de albergar información y complejidad en cuanto a su interacción con los hospedadores a los que infecta.

Aunque las infecciones por estos virus son específicas de especie, se han descrito casos de zoonosis en las que un poxvirus específico de una especie animal es capaz de infectar a otra produciendo enfermedad. En este sentido, el virus es capaz de saltar a humanos y poder transmitirse entre ellos.

La infectividad de estos virus no es tan grande como la de la viruela humana pero, en virología, la adaptación de un virus a una especie depende del grado de penetración y del tiempo necesario para que el patógeno evolucione, mutando y consiguiendo mejorar las capacidades de trasmisión.

Es importante tener capacidad de identificar y aislar los casos iniciales de este virus con el fin de que un brote no se extienda.

Estanislao Nistal es virólogo y profesor de Inmunología Clínica de la Universidad San Pablo-CEU