Incendios

Se triplica la media de hectáreas quemadas en la última década

El incendio de Bejís supera ya las 19.000 y, aunque hay nuevos rebrotes, consiguen frenar su avance

Las llamas del incendio de Bejís han llegado hasta el municipio de Altura, en Castellón
Las llamas del incendio de Bejís han llegado hasta el municipio de Altura, en CastellónAlberto SaizAgencia AP

Los incendios forestales se han llevado por delante 168.738,63 hectáreas de superficie entre el 1 de enero y el 7 de agosto de 2022, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). La cifra pasa ya de triplicar la media de hectáreas quemadas en la última década (54.381 hectáreas). Estos datos que recogía ayer Europa Press no incluyen la superficie quemada en los grandes incendios registrados en las últimas dos semanas como el de Bejís (Castellón) que permanece aún sin control y ha calcinado unas 19.000 hectáreas según la Generalitat o el de Vall d’Ebo (Alicante), que ha arrasado 12.150 hectáreas de terreno, según el Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante.

De hecho, según los datos que maneja el Ministerio Público hasta el pasado 15 de agosto, «en España se han visto afectadas 177.309 hectáreas». Resulta alarmante al comparar esta cifra con las 44.566,28 hectáreas quemadas del mismo periodo de 2022 y 54.381 quemadas de media en los últimos diez años. Estos resultados sitúan a 2022 como el peor de los últimos diez años, superando con creces ya a 2012, hasta el momento el peor año de la última década, en el que hasta la fecha se habían quemado 157.455,93 hectáreas en un total de 25 grandes incendios. En lo que va de año, los servicios de extinción de incendios han tenido ya que trabajar en la extinción de 43 grandes incendios.

En total, en estos primeros siete meses y siete días del año se han contabilizado 7.234 siniestros, de los que el 4.936 fueron conatos, ya que quemaron menos de una hectárea, y los 2.298 restantes fueron incendios.

Perímetro de 140 km

Sobre el incendio que más preocupa en este momento, el de Bejís, en Castellón, los más de 40 medios aéreos y más de 300 terrestres que trabajan sin descanso en el incendio del Alto Palancia consiguieron frenar el avance virulento de las llamas hacia la Sierra Calderona y se levantó parcialmente el confinamiento del cercano pueblo valenciano de Alcublas.

Las poblaciones desalojadas (Bejís, Torás, Teresa y Sacañet) seguirán en el mismo estado hasta que mañana se realice una nueva evaluación, ya que hay rebrotes en diferentes zonas del incendio y no se puede todavía garantizar la seguridad, explicó la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, según recoge Efe. Desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) se informó a media tarde de ayer de que el fuego técnico marcado por la estrategia de las últimas horas ha conseguido frenar el avance hacia la Sierra Calderona, y aunque el Santuario de la Cueva Santa de Altura (Castellón) no se ha visto dañado por las llamas, todo el entorno ha quedado calcinado.

Los problemas para los efectivos son ahora mismo las reproducciones que siguen teniendo lugar dentro del perímetro quemado de 140 kilómetros. Para evitarlas permanecen activas unidades itinerantes de medios aéreos, que acuden a los lugares de rebrotes con la mayor prontitud posible. El viento, la poca humedad del ambiente, las altas temperaturas, el calentamiento del mar y la difícil orografía siguen siendo los principales impedimentos para poner fin a este incendio.

«La situación real sobrepasa las previsiones»

La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, se manifestó respecto al incidente del tren que se adentró en pleno incendio forestal de Bejís y en el que varias personas resultaron heridas con quemaduras. De hecho varias continúan hospitalizadas: «En muchos casos, la situación real sobrepasa a los escenarios previstos». Subrayó que la principal prioridad es «salvaguardar la integridad de las personas» y que existe en estos momentos una «investigación abierta» y que la Generalitat y el Gobierno aportarán «toda la información» que tengan para «aclarar» lo ocurrido y que no vuelva a pasar.