"Covid cero"

Dudas de que China haya vencido de verdad la pandemia

El Gobierno intenta frenar la ola de pesimismo que asola a la población

La cantante china Chu Lanlan, muerta por covid
La cantante china Chu Lanlan, muerta por covidLa RazónLa Razón

El Comité Central del Partido Comunista chino, presidido por Xi Jinping, ha anunciado que gracias a «la lucha firme y la determinación estratégica ha logrado vencer con éxito, eficiencia y eficacia» la batalla a la covid. Aun así, ha pedido cautela y ha llamado a la prevención ante la situación fuera de sus fronteras, que sigue con un aumento de casos.

«Más de 200 millones de personas han sido diagnosticadas y tratadas, y casi 800.000 enfermos críticos han recibido tratamiento eficaz. La tasa de mortalidad se ha mantenido en el nivel más bajo del mundo, y se ha logrado una victoria decisiva en la prevención y el control de la epidemia, lo que constituye un milagro en la historia de la civilización: un país con una gran densidad de población ha emergido con éxito de la pandemia», afirmó con orgullo el presidente chino.

Sin embargo, los gobiernos occidentales han acogido con cautela el anuncio tanto por los malos resultados registrados tras anuncios anteriores como por la poca fiabilidad de las comunidades oficiales chinas.

Pero en el país asiático los principales líderes aseguran que el juicio, las políticas y el ajuste de los controles del coronavirus por parte del Partido Comunista desde noviembre han sido «totalmente correctos», según la televisión estatal de China. El público estará de acuerdo con la conclusión, según el informe.

A finales de noviembre, tras tres años de encierros, cierres, cuarentenas y pruebas masivas a gran escala y sin interrupción, los chinos salieron a las calles para cuestionar por primera vez el sistema, el liderazgo del presidente Xi Jinping y pedir libertad. Poco después, en respuesta al descontento latente y a otras presiones, el gobierno puso fin, prácticamente de la noche a la mañana, a las medidas de «cero covid» por las que había apostado su reputación pública casi tres años.

Como era de esperar se produjo una emergencia de salud pública, dado que el virus se propagó veloz a cerca del 80% de la población china, muy vulnerable. Los hospitales y los depósitos de cadáveres se desbordaron, y se cree que más de un millón de personas podrían haber fallecido. Asimismo, según los medios de comunicación chinos, se han detectado en China las Omicron más infecciosas del virus SARS-CoV-2, como CH.1.1, XBB.1.5, BQ.1.1, BQ.1 y XBB.

Para colmo, a finales de 2022, el crecimiento económico, mucho tiempo pilar del régimen comunista, cayó a su nivel más bajo en años.

Aun así, el 14 de enero el gobierno afirmó que la ola viral había culminado. Y para anunciar el Año Nuevo Lunar unos días después, los censores estatales lanzaron una campaña destinada a «prevenir la exageración de las emociones pesimistas», para así animar a la población.

Entretanto, desde hace una semana miles de ancianos se enfrentan a cientos de policías en la ciudad central de Wuhan y en el puerto nororiental de Dalian por la reforma del sistema sanitario. Protestan enfurecidos contra las reformas del seguro de enfermedad introducidas por los gobiernos municipales, para controlar el gasto tras la costosa política china.

Los jubilados se han concentrado para oponerse a la medida del gobierno de desviar dinero de un plan de ahorro sanitario obligatorio para los trabajadores a un fondo de seguro ambulatorio controlado por el Estado.