Salud

Alerta por compuestos cancerígenos en las pajitas de papel

La revista 'Food Additives and Contaminants' publica que contienen compuestos persistentes y potencialmente nocivos

Imagen de archivo de bebidas con pajitas
Imagen de archivo de bebidas con pajitasGtres

Las PFAS son un un grupo de más de 4.000 sustancias químicas que se utilizan en una amplia gama de productos industriales y de consumo. Se conocen como los "contaminantes eternos" porque se descomponen muy lentamente y se acumulan en el medio ambiente y en los tejidos humanos. Están asociados a una amplia gama de daños graves para la salud, como daños hepáticos, enfermedad tiroidea, obesidad, problemas de fertilidad, retrasos en el desarrollo de los niños, colesterol elevado y cáncer.

Los países de la Unión Europea (UE) han restringido ciertos tipos y usos de PFAS. Aún así, muchos productos de uso común contienen estas sustancias. Pueden encontrarse, por ejemplo, en sartenes antiadherentes, envases alimentarios de papel y cartón (como los de comida rápida o las cajas de pizza), en textiles en cosméticos e incluso en el agua corriente.

Un estudio pionero en Europa, y segundo en el mundo, publicado en la revista científica Food Additives and Contaminants, ha alertado de una nueva e inesperada fuente que este peligroso contaminante: las pajitas de papel. Los investigadores de la Universidad de Amberes (Bélgica) advierten que las pajitas de papel consideradas "ecológicas" por no estar fabricadas de plástico contienen estas sustancias químicas duraderas y potencialmente tóxicas.

El equipo analizó 39 marcas de pajitas en Bélgica hechas de cinco materiales (papel, bambú, vidrio, acero inoxidable y plástico) que se obtuvieron principalmente en tiendas, supermercados y restaurantes de comida rápida.. Las pajitas se sometieron a dos rondas de pruebas de detección de PFAS. El 69% por ciento de las marcas analizadas contenían PFAS, y las pajitas de papel tenían más probabilidades de contener estos químicos.

Los investigadores encontraron que el 90% de las pajitas de papel tenían PFAS, en comparación con el 80% de las pajitas de bambú, el 75% de las pajitas de plástico y el 40% de las pajitas de vidrio. No se detectaron en ninguno de las cinco marcas de pajitas de acero analizadas.

"Las pajitas fabricadas con materiales vegetales, como el papel y el bambú, suelen anunciarse como más sostenibles y ecológicas que las de plástico", afirma en un comunicado Thimo Groffen, autor del estudio y científico medioambiental de la Universidad de Amberes (Bélgica)."Sin embargo, la presencia de PFAS en estas pajitas significa que eso no es necesariamente cierto", añade.

En total, se detectaron 18 tipos diferentes de PFAS en las pajitas analizadas. El que apareció con más frecuencia fue el ácido perfluorooctanoico (PFOA), está prohibido en todo el mundo desde 2020. También se detectaron ácido trifluoroacético (TFA) y ácido trifluorometanosulfónico (TFMS), PFAS de "cadena ultracorta" muy solubles en agua, por lo que "podrían filtrarse de las pajitas a las bebidas", aunque el estudio establece como una de sus limitaciones no haber analizado si las PFAS traspasarían desde las pajitas a las bebidas.

Los científicos detectaron que las concentraciones de PFAS eran en general bajas y, teniendo en cuenta que la mayoría de la gente suele utilizar las pajitas sólo ocasionalmente, suponen un riesgo limitado para la salud humana. No obstante, advierten que estas sustancias pueden permanecer en el organismo durante muchos años y las concentraciones pueden acumularse con el tiempo. "Pequeñas cantidades de PFAS, aunque no son perjudiciales en sí mismas, pueden sumarse a la carga química ya presente en el organismo", afirma Groffen.

Desconocen si los PFAS fueron añadidos a las pajitas por los fabricantes para impermeabilizarlas o si fueron el resultado de una contaminación. Entre las posibles fuentes de contaminación están el suelo en el que se cultivaron los materiales vegetales y el agua utilizada en el proceso de fabricación. Sin embargo, añaden que la presencia de las sustancias químicas en casi todas las marcas de pajitas de papel significa que es probable que, en algunos casos, se utilizaran como recubrimiento hidrófugo.

"La presencia de PFAS en papel y pajitas de bambú muestra que no son necesariamente biodegradables", dijo Groffen en el comunicado. "No detectamos ningún PFAS en las pajitas de acero inoxidable, por lo que recomendaría a los consumidores que utilicen este tipo de pajitas, o simplemente que eviten usar pajitas".