Salud Pública

Sanidad actualiza el protocolo de detección de poliovirus en aguas residuales

El documento, que está evaluando Salud Pública, establece distintos niveles de alarma dependiendo de qué tipo de virus se detecte y en cuántas estaciones depuradoras, entre otros aspectos

Cronología de la polio
Casos de polio detectados en la última década Miguel Roselló

La Comisión de Salud Pública (CSP) analizó ayer el borrador de «Protocolo de actuación ante la detección de poliovirus (PV) en muestras de aguas residuales», que ha sido elaborado por el Ministerio de Sanidad para recoger las actuaciones que se derivarían de la detección de casos del patógeno en la vigilancia ambiental de las aguas residuales, e informó sobre los trabajos de actualización de la Estrategia de Vigilancia de esta enfermedad.

El Protocolo se ha elaborado a partir de los resultados de un estudio piloto desarrollado durante el último trimestre de 2022 en 13 estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) de 12 localidades españolas para conocer la situación en nuestro país en cuanto a la posible presencia de PV.

La estrategia clave es que se establece un nivel de prealerta y tres niveles de alerta en función de los hallazgos derivados de la vigilancia en aguas residuales y las acciones de salud pública asociadas a cada uno de estos niveles.

Niveles de alerta

El nivel de prealerta se activaría ante la detección de PV en el laboratorio primario en una o varias muestras de aguas residuales, pendiente de confirmación por el Laboratorio Nacional de Poliovirus (LNP) del Centro Nacional de Microbiología (CNM), reseña el documento. El nivel 1, se pondría en marcha si se identificara PV vacunal de cepas 1 o 3 en una o más muestras de aguas residuales en uno o más EDAR.

Por su parte, el nivel 2 se activaría si se identifica o PV vacunal de cepa 2 en una o más muestras de aguas residuales en uno o más EDAR o de poliovirus salvaje (PVS) o Poliovirus derivado de la vacuna (PVDV) –virus que proviene de alguna de las tres cepas incluidas en la vacuna oral atenuada frente a la poliomielitis– en una única muestra de aguas residuales. Asimismo, también se consideraría nivel 2, múltiples identificaciones de PVS o de PVDV en aguas residuales a lo largo de un periodo inferior a dos meses en uno o más EDAR y sin evidencia de replicación vírica.

Por último, el nivel 3 se establecería si se identifica PVS o PVDV en más de una muestra de aguas residuales con evidencias claras de circulación, es decir, múltiples identificaciones en muestras de aguas residuales en dos o más EDAR diferentes o en el mismo EDAR –siempre que las detecciones sean con al menos dos meses de diferencia– con evidencia de replicación vírica.

Virus de mayor peligrosidad

El borrador también explica la diferencia entre estos tipos de virus a efectos de vigilancia e intervención y señala que «los PVDV tienen la misma consideración que los PVS». «La mayoría de los casos de poliomielitis por PVDV están asociados al tipo 2, de ahí que entre los objetivos del Plan Estratégico 2013-2018 de la OMS figurara la eliminación de este componente de la vacuna del poliovirus (VPO), con la finalidad de eliminar los riesgos de poliomielitis paralítica asociada a la vacuna, las infecciones crónicas por PVDV en personas inmunodeprimidas y los brotes de PVDVc –poliovirus derivado de la vacuna circulante, es decir, en el que se ha demostrado transmisión persona a persona en la comunidad–».

Riesgo muy bajo en España

La elaboración de este documento responde a la intención que ya manifestó Sanidad en un informe publicado a finales de noviembre de 2022, donde hablaba de «apostar por el mantenimiento y fortalecimiento de los sistemas de vigilancia de poliovirus para la detección temprana, desarrollando sistemas de vigilancia en aguas residuales, aumentando la concienciación entre el personal clínico, especialistas de microbiología clínica, de salud pública y otros profesionales con un papel en este sistema, y manteniendo unas altas coberturas de vacunación».

Y es que todo refuerzo parece poco después de lo sucedido el verano pasado en Londres y en Nueva York, tag|||633611aeecd56e36169318b8|||Carolina Darias consideró que, aunque la probabilidad de introducción de PV en España era considerable, el alto nivel de inmunidad minimizaría la posibilidad de circulación de la poliomielitis en la población, por lo que determinó que el nivel de transmisión sería «muy bajo». Además, recomendó mantener óptimas coberturas de vacunación y que todas las personas, especialmente la población infantil, tengan al día las vacunaciones recomendadas en el calendario común.