Veinte años de psiquiátrico para la acosadora de Paco González

Le imponen la prohibición de aproximarse a menos un kilómetro de la mujer y la hija del periodista deportivo y de comunicarse con ellas por cualquier medio durante otros 20 años.

Lorena, la mujer que intentó asesinar a la esposa de Paco González para sustituirla en el corazón del periodista deportivo de la Cadena Cope, no estaba en sus cabales. Así lo establece la sentencia: «La acusada vivía una auténtica y exagerada obsesión: unirse al esposo de su víctima. Y para ello no concebía barreras. Vivía en un profundo delirio, habiendo construido una auténtica (para ella) realidad paralela, de tal modo que sus acciones giraban exclusivamente orientadas al enamoramiento alcanzado con respecto a Francisco González, llegando a proponerse un fin tan absurdo desde un punto de vista racional como pensar que eliminando a su esposa, lograría vivir con la persona a quien amaba por encima de todas las cosas. El delirio era constante, persistente e intenso y el comportamiento, irracional». Su enfermedad mental la libra de la condena y, por tanto, de la cárcel, pero como necesita tratamiento, medicación y existe un riesgo de que insista en su violenta y sangrienta obsesión, los jueces establecen una medida de seguridad y «deberá ingresar en un centro psiquiátrico penitenciario, adecuado para su tratamiento, por periodo máximo de veinte años». Es más, el magistrado reconoce que la enfermedad de Lorena Gallego «no tiene cura» y establece un refuerzo de la medida de seguridad: cuando salga libre tendrá que cumplir otros 20 años de libertad vigilada en los que no podrá acercarse a menos de mil metros de la mujer de Paco González y de su hija ni tampoco comunicarse con ellas, ya sea por llamadas, mensajes, redes sociales, etc. Sin embargo, los jueces han dejado abierta la puerta a que lo haga con el periodista deportivo porque respecto a él no han establecido ninguna limitación.

Su novio, una pieza clave

Por su parte, Iván Trepiana, el novio de Lorena, y al que convenció para que la ayudase a matar a madre e hija, tiene sus capacidades mentales perfectas. Sabía lo que hacía y aceptó conscientemente colaborar con su pareja. Por esa razón la sentencia establece: «Condenamos al acusado Iván Trepiana como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa a la pena de nueve años de prisión y como autor de un delito de proposición para el asesinato a trece años de cárcel».

En total, 22 años, de los que cumplirá un máximo de 20. Iván, una vez que cumpla la cuarta parte de su pena y siempre que se porte bien y no tenga partes ni sanciones, podrá beneficiarse de los permisos penitenciarios, aunque esta decisión es potestativa del juez. No es el caso de Lorena. Al haber sido absuelta por enfermedad mental, ella no tiene una «pena», sino una «medida de seguridad» que no contempla los permisos ordinarios como en el caso de reclusos normales.