Así puedes crear la contraseña más segura para que no te roben

Es importante que no se utilice la misma para distintas plataformas y que tenga poco que ver con la vida del usuario

La seguridad de nuestros móviles y ordenadores comienza con una buena contraseña. Para evitar cualquier estafa o robo, resulta de especial importancia que se cambien las claves cada cierto tiempo, que no se utilice la misma para distintas plataformas y que tenga poco que ver con la vida del usuario.

Por todo ello, Kaspersky ha compartido varios consejos que nos ayudarán a crear contraseñas únicas, seguras y fáciles de memorizar que nos permitan protegernos ante diferentes tipos de riesgo.

  1. Crear una cadena estática, es decir, la parte de la contraseña que no cambia. Para ello, el primer consejo pasa por pensar en una frase, letras de canciones o citas de una película que sea fácil de memorizar para el usuario.
  2. Una vez elegida, es necesario personalizarla para mejorar su seguridad y convertirla en una contraseña única. Esto es posible a través de técnicas como tomar la primera letra de las tres o cinco primeras palabras, o también añadir caracteres especiales (@, %, :, &...) entre cada una de las letras.
  3. Otro de los consejos pasa por el uso de la asociación de ideas para mejorar las claves de las cuentas en línea. El usuario puede utilizar la primera palabra que le venga a la mente al pensar en un servicio, como el color de un logotipo.
  4. Después, para mejorar la seguridad de la cadena única creada anteriormente, es posible utilizar esta palabra añadiéndola al final de la misma. El carácter único mejora aún más utilizando mayúsculas y minúsculas, variándolas en función de las que se han usado para la primera parte de la contraseña.

Ayúdate del teclado

El teclado no sólo sirve para escribir, también se puede utilizar como una herramienta muy útil a la hora de recordar una contraseña compleja. Existe una fórmula que se basa en este sistema y consiste en escoger cualquier sucesión sencilla de números (por ejemplo, “1360”) e introducir después de cada número los caracteres que tiene debajo. En el anterior ejemplo, el resultado sería “1qaz3edx6yhb0pñ.”, una buena clave pues incluye números, letras y un símbolo.

El anterior ejemplo es una buena contraseña, aunque si se sigue el consejo de utilizar diferentes claves para cada servicio sería muy difícil recordar todas las fórmulas. Por ello, un buen truco es utilizar la misma contraseña para todo pero con un pequeño término diferenciador para cada servicio, que se incluiría al final o principio de la clave. Por ejemplo, si queremos utilizar la contraseña “1qaz3edx6yhb0pñ.” para el correo electrónico, se puede añadir las siglas Ce a la clave, quedando como resultado “1qaz3edx6yhb0pñ.Ce”.

Estas son tan sólo unas pocas de las casi infinitas combinaciones que se pueden usar para crear una contraseña. Por ello, lo mejor a la hora de elaborarla es utilizar la imaginación: se puede utilizar cualquier variante de los métodos conocidos o se pueden combinar de cualquier forma. Es decir, cuanto más se aleje el resultado final de lo convencional, más segura será la contraseña.