Black Mambas, las ‘guerrilleras’ que están salvado África con tan sólo un teléfono móvil

Su lucha contra los furtivos combina lo último en tecnología con la tradición local

Black Mambas
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De acuerdo con Sean Willmore, presidente de la Federación Internacional de Guardabosques y fundador de la Fundación Thin Green Line, dos guardabosques mueren cada semana asesinados por cazadores furtivos.

Según estadísticas de la UNESCO, la caza furtiva y el tráfico ilegal de vida silvestre son el segundo delito más lucrativo a nivel mundial, después del narcotráfico. Y África es uno de los continentes más afectados: allí los cazadores furtivos matan a miles de animales en peligro de extinción a diario. Y uno de los más afectados en este continente son los rinocerontes que son cazados de forma ilegal a un ritmo de dos por día.

 Esta organización fue creada en 2013 por Craig Spencer
Esta organización fue creada en 2013 por Craig SpencerBlack Mambas

Todo esto demuestra cuánto nos queda aún por recorrer en lo que a conservación respecta. Pero hay quienes han dado un paso de gigante: la asociación Black Mambas. Esta organización fue creada en 2013 por Craig Spencer, el director de la Reserva Natural Balule y Amy Clark de Transfrontier Africa. El grupo comenzó con seis miembros y actualmente cuenta con 26, de los cuales 24 son mujeres. Esta protectora no solo debió enfrentarse a los furtivos, sino también a los prejuicios de una tarea que tradicionalmente llevaban a cabo los hombres. Menos de 10 años atrás, se les auguraba un futuro poco prometedor. Pero el tiempo y las estadísticas mostraron el error: gracias a las Black Mambas, la caza furtiva se ha reducido un 80% en la zona que patrullan. Cada una de estas guardias forestales pasa 21 días al mes patrullando las reservas de Sudáfrica, equipada con un teléfono inteligente y algunos suministros, pero sin armas.

“Todas somos parte de las comunidades locales que rodean la Reserva Balule y el parque nacional Kruger”, explica Leitah Mkhabela, una de las supervisores de Black Mambas en conversación telefónica. “Para muchas de nosotras este es el primer trabajo después del instituto”. Las Black Mambas han arrestado a a seis cazadores furtivos, cerraron cinco campamentos de cazadores furtivos y han logrado la captura de vida silvestre en un 80% desde 2013. De hecho, en 2015, hubo un período de 10 meses en el que evitaron que los furtivos cazan rinocerontes: no murió ni uno.

Black Mambas necesitan otras armas para luchar contra los furtivos y una de ellas es la tecnología
Black Mambas necesitan otras armas para luchar contra los furtivos y una de ellas es la tecnologíaBlack Mambas

Sus otras ‘armas’

Pero las Black Mambas necesitan otras armas para luchar contra los furtivos y una de ellas es la tecnología. Samsung ha decidido unirse a esta organización única en el mundo proporcionándole esas herramientas imprescindibles para realizar su trabajo. Desde hace unos meses, el equipo de Black Mambas cuenta con teléfonos Samsung Galaxy S20 FE que les permiten a estas guardabosques controlar los límites de la reserva de 500 kilómetros cuadrados. También se ha instalado un teléfono en un jeep camuflado para transmitir videos en vivo de las patrullas de vigilancia y otros dos que realizan transmisiones de video en vivo desde la Reserva Natural Balule, con controles para informar un incidente o capturar una imagen. Estos últimos están montados en una caja que brinda protección contra los elementos, así como las atenciones de los animales, y se alimentan a través de paneles solares. A esto se suma el proyecto Wildlife Watch: las imágenes en directo pueden ser vistas por cualquiera y así nos convertimos todos en protectores de la naturaleza.

Para Mkhabela el cambio ha sido muy importante, pasar de comunicarse por radio a tener un teléfono inteligente, con cámara y conexión a internet y GPS es una enorme ventaja. Entre otros aspectos destaca su comportamiento en situaciones con poca luz, su batería y su resistencia al polvo. “Para nosotras ha cambiado las reglas de juego”, confiesa Mkhabela desde Sudáfrica. “Hay dos componentes: las cámaras en el paisaje con las transmisiones en vivo y los teléfonos que llevamos con nosotras. Ambas nos dan un seguimiento en tiempo real de los guardabosques y nos sentimos mucho más seguras ya que saben al instante dónde estamos y pueden venir a ayudarnos”.

Los teléfonos juegan otro papel importante ya que no sólo transmiten la información entre ellas, también envían el mensaje a otros sitios.

“Antes de que tuviéramos estos teléfonos”, continúa Mkhabela, “nuestros hijos e hijas nos preguntaban qué hacíamos en el trabajo y teníamos que sentarnos mientras cocinábamos y contarles todo lo que sucedía. Ahora abro mi teléfono y les enseño cuando estamos de patrulla, los animales que vemos. Es un cambio fundamental”.

Los teléfonos juegan un papel importante: transmiten la información entre ellas y envían mensajes a otros sitios
Los teléfonos juegan un papel importante: transmiten la información entre ellas y envían mensajes a otros sitiosBlack Mambas

El futuro de las Black Mambas

Y a esto hay que sumarle la educación, es decir el futuro de las Black Mambas. “Tenemos el programa Bush Babies, que consta de diez escuelas primarias, 1.300 niños y un gran centro de recursos, y en cualquier momento hay siete Black Mambas operando en las escuelas, enseñando a los niños. Pensamos: ‘¿por qué no poner una conexión Wi-Fi y tener una transmisión en vivo de estas cámaras, para que los niños realmente puedan ver? ' En lugar de tener que vestirse con un traje de rinoceronte y bailar en el escenario, o pedirles que hagan un dibujo de un hipopótamo basado en un libro de imágenes, podemos transmitirlo directamente al aula”.

¿Qué impacto ha tenido la colaboración entre Black Mambas y Samsung? Desde que comenzó el proyecto de vigilancia Wildlife Watch han conseguido que más de 2.600 personas se conviertan en guardas forestales virtuales, lo que equivale a 540 horas de vigilancia. Hasta la fecha porque este proyecto tiene todo para continuar a muy largo plazo.