Cristina Pedroche, ¿rapada de pelo y con un poncho en las uvas?

Una semana antes de las Campanadas la presentadora acudió al programa de Antena 3

Cristina Pedroche, en El Hormiguero
Cristina Pedroche, en El Hormiguero FOTO: Atresmedia

Cristina Pedroche acudió al programa de “El Hormiguero 3.0″ a pocos días de dar las Campanadas. Sigue siendo quien más expectación genera en ese vestido diseño de Josie que sacará a escena en Antena 3. A pesar de las preguntas de Pablo Motos Pedroche guardó los secretos y supo seguir aumentando las incógnitas. “La idea es que este año pasen más cosas alrededor del vestido. Josie me dijo hay que había que hacer un cambio y yo he aceptado más o menos el reto. Pero según empiece la retransmisión ya se verá lo que hay ahí, no hay que esperar a las campanadas”, dijo Cristina Pedroche, que ya acudió al programa con un vestido espectacular y con una sospechosa peluca.

«La incógnita es si te vas a afeitar la cabeza o no», indicaba Motos.

“La puerta del sol es donde yo estoy feliz. Luego ya me siento un poco más indefensa”. Para gestionar todas las críticas, admitió que hace meditación “todos los días del año” “me ayuda a estar en el presente, que es el único tiempo verbal que debe existir y a estar más feliz”.

El vestido de Pedroche se ha convertido en una de las incógnitas de las Campanadas, que este año dará de nuevo junto a Alberto Chicote. «Este año no pasa nada porque coma, sea lo que sea. No hay problema por la talla, aunque engorde dos kilos, o tres, o diez», apuntaba. «No es un vestido como tal, no hay tela. Es otra cosa, es un mensaje. Y tampoco hay ‘body painting’ ni nada por el estilo», dijo sobre el secreto que «conoce muy poca gente. Dabiz (Muñoz) lo vio hace poco en fotos y flipó».

Cristina habló también de su marido y de los comienzos. «Si ese señor es más parado… Él era súper respetuoso. Me decía que yo era la Pedroche y que todo el mundo quería estar conmigo, y yo a los quince días le di las llaves de mi casa. Me dijo que estaba un poco loca. Sí, pero de amor por ti, le dije yo. Antes de darnos el primer beso yo ya le había comprado un cepillo de dientes, lo puse al lado del mío y le mandé una foto. Es que sabía que él era el hombre de mi vida».

Subida de precio del menú de DiverXO

No pasó por alto la polémica de la subida de precio del menú de DiverXO: «Actualmente el restaurante pierde mucho dinero al año. Cuando le conocí le dije que no podía ser que tuviera el mejor restaurante del mundo y no tuviese dinero porque todo lo que ganaba lo invertía en la empresa. Por fin vamos a poner un precio que creo que es justo en base a la cantidad y a la calidad que damos, y a toda la experiencia que supone la visita», aclaró.