El gesto de Morante con las banderillas que le pudo salir caro

La gran noche en Algeciras no dejó lugar al aburrimiento

Morante durante la cogida, anoche en Algeciras
Morante durante la cogida, anoche en AlgecirasEva Morales

La corrida nocturna celebrada en la plaza de toros de Algeciras, en la que se anunciaban el peruano Roca Rey, Morante de la Puebla y el sevillano Juan Ortega, tuvo mucho contenido. Primero con el indulto logrado por Roca Rey del toro de la ganadería de Santi Domecq y de nombre “Cautivo” tras dejar una faena rotunda y muy emocionante a un ejemplar extraordinario. Tanto como para que después, una vez que pasó todo, el propio ganadero acompañara a Roca Rey en la vuelta al ruedo como agradecimiento a las bondades que había desarrollado el animal.

Después de esta explosión fue el turno de nuevo de Morante. Ya habían sido sublimes las verónicas de Morante al manso primero, con el que dejó también pinturas de otra época con la muleta a lo largo de una faena exquisita y malograda a última hora con la espada.

Morante pone un par de banderillas al cuarto toro en Algeciras FOTO: Eva Morales

En el cuarto salió muy espoleado por el indulto de Roca y quiso volver a cobrar protagonismo banderilleando al cuarto toro. Fue ahí cuando al salir del par perdió el pie y a punto estuvo de costarle caro. Todo quedó en un susto y volvió a la cara del toro para repetir de nuevo. El animal llegó sin fuerzas al último tercio y todo ese esfuerzo se fue esfumando en poco tiempo. El que tardó Morante en decidir abreviar.

Ficha del festejo

Seis toros de Santiago Domecq, desiguales de presentación y juego. Destacó el gran tercero, de nombre “Cautivo”, que fue indultado. También se dejó mucho el noblote primero.

Morante de la Puebla, ovación y ovación.

Juan Ortega, ovación y oreja.

Roca Rey, dos orejas y rabo simbólicas y oreja.

En cuadrillas, Juan José Trujillo y Sánchez Araújo saludaron en el primero; y Francisco Manuel Durán y Paco Algaba hicieron lo propio en el tercero.

La plaza llenó las 5.500 localidades permitidas como máximo dentro del aforo reducido por la pandemia.