Curiosidades

La desconocida república de Europa en la que están prohibidas las mujeres

Tampoco se permiten las hembras de animales domésticos, a excepción de gatas y gallinas

La única república de Europa que prohíbe las mujeres
La única república de Europa que prohíbe las mujeresCC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=114743CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=114743

Al norte de Grecia, y bañada por el Mar Egeo, se encuentra la península Calcídica. En la lengua de tierra más oriental de las tres que componen la península se erige un monte conocido por su naturaleza, espiritualidad y, sobre todo, por el misterio que le rodea.

El Monte Athos o Monte Sagrado, con una altitud de unos 2.000 metros sobre el nivel del mar, fue declarado, por su riqueza cultural y natural, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988.​

Con una superficie de unos 335 kilómetros cuadrados, esta pequeña península forma parte del Estado de Grecia, pero desde 1924 goza de autogobierno y tiene la categoría de república autónoma.

Esta peculiaridad permite al Monte Athos tener sus propias leyes, por lo que están exentos de pagar impuestos al estado, así como del cumplimiento de las normas tanto de Grecia como del resto de la Unión Europea. Una de las más polémicas es la prohibición de entrada de todas las mujeres a su territorio. Y es que, los Fueros de la Montaña Sagrada de Athos, que se convirtieron en ley en 1926, sólo permiten que los hombres vivan en ese pequeño territorio griego. Estas leyes son tan estrictas con el género femenino que, incluso, están prohibidas las hembras de animales domésticos, a excepción de gatas y gallinas. Las primeras para evitar plagas de roedores y las segundas como base de la alimentación de los monjes.

Dos son las teorías sobre la exclusión de la mujeres en la vida de este monte sagrado. La primera es que la prohibición de las mujeres es para conservar el celibato de los monjes y la segunda que la virgen María recaló en esta península y pidió que se le cediera el territorio. Desde entonces, sólo la Virgen María representa a las mujeres en la Montaña Sagrada.

El Monte Athos está dividido en 20 monasterios (griegos, rusos, serbios, georgianos, búlgaros y rumanos), 12 pequeñas comunidades de monjes (skatea) y numerosas ermitas, y en él solo pueden vivir monjes ortodoxos de sexo masculino. La capital y el centro administrativo de la república se encuentra en Karyes, donde un gobernador representa al Gobierno griego.

Otra de las peculiaridades de sus leyes es que está prohibido el acceso al monte sagrado por carretera y hay un cupo diario de peregrinos. Todos los visitantes deben llegar por barco y sólo se les concederá permiso para estar en el territorio durante cuatro días. Los peregrinos, especialmente los no ortodoxos, que deseen visitar el Monte Athos deben pedir un permiso especial que, generalmente, sigue un procedimiento largo y tedioso ya que hay un cupo diario de 120 ortodoxos y 10 no ortodoxos. En todos los casos está en vigor la prohibición absoluta de acceso a cualquier mujer.

Historia

Según la mitología griega, Athos era uno de los gigantes que desafiaron a los dioses griegos. Éste arrojó una enorme piedra a Poseidón que cayó en el mar Egeo y se convirtió en la actual península.

La historia de este monte de espiritualidad se remonta al año 963 cuando se fundó la comunidad monástica del Monte Athos con la ayuda del emperador Basilio II de Bizancio. El primer monasterio establecido fue la Gran Laura, fundado por San Atanasio de Athos, el más grande e importante de los del imperio bizantino.​

Entre los muros de sus imponentes monasterios se conservan numerosas obras de arte e importantes bibliotecas, pero, sobre todo, son conocidos por su espiritualidad. De hecho varias mandatarios de diferentes países pasan allí algunos días, como Vladimir Putin, que lo visitó en 2016, o Carlos de Inglaterra, que lo visita de manera regular desde que murió la princesa Diana de Gales, en agosto de 1997.

De hecho, a principios de este mes de marzo el rey de Inglaterra recibió la visita de Efraín, uno de los monjes ortodoxo del monasterio de Vatopedi, en el Monte Athos, con el que mantiene una buena amistad.