Nueva consiga en las aulas andaluzas: se hará un test rápido a los posibles infectados y podrán volver si es negativo

El 94% de los centros educativos de la comunidad está libre de covid. La Junta sumará a 1.500 docentes más

Las directrices sobre el coronavirus se diluyen en ocasiones con rapidez. En Andalucía cambiará uno de los protocolos que se fijaron en la reciente vuelta al colegio, en concreto el que establecía que si un alumno o docente era sospechoso de tener la infección, debían ser aislados y enviados luego a casa para realizarse las pruebas diagnósticas que confirmaran o descartaran el positivo. Ahora se les harán test rápidos para poder «saber en un cuarto de hora» si están contagiados o no, a la luz de lo avanzado ayer en Canal Sur por el consejero de Educación, Javier Imbroda.

Según explicaron a LA RAZÓN fuentes de su departamento, el proceso será el que sigue: el coordinador covid que existe en los centros educativos se pondrá en contacto con el enlace sanitario del centro de salud de referencia de los afectados y llamará a la familia. Lo primero continuará siendo aislar rápido al sospechoso y será el enlace sanitario el encargado de comunicar a los familiares los pasos a seguir, «incluido cuándo tienen que acercarse» a las instalaciones sanitarias con el fin de que les hagan el test allí. Si el resultado de éste es negativo, el alumno o el profesor podrán volver a su aula de forma inmediata. Esto hará que «no se interrumpa la actividad ni se aísle al niño», según destacó el consejero, quien abogó por la flexibilidad para poder adaptarse a la evolución de la enfermedad, que ha quebrado rutinas.

Al margen de esta nueva indicación, Imbroda puso de relieve el «control» del virus en los centros educativas de la comunidad. Una afirmación que soportó en números: «A día de hoy –por ayer– el 94% están libres de covid y sólo hay cerrados seis de los 7.099 «existentes en la región, lo que supone el «0,8%». Las aulas clausaradas por el coronavirus eran 456, de un conjunto de 74.000, con lo que se puede aseverar, a juicio del titular autonómico de Educación, que «los centros son seguros». Y hubo otra noticia relevante del mismo ámbito.

El Gobierno autonómico alcanzó un acuerdo con los sindicatos CC OO, CSIF y ANPE para sumar 1.500 docentes a la dotación adicional para el curso 2020-21 en el sistema público, lo que permitirá reducir las ratios a 25 escolares en Educación Infantil y Primaria y a 30 en el primer ciclo de la ESO, según informaron los propios sindicatos. Esas incorporaciones permitirán robustecer las plantillas en la etapa de Educación Infantil, con refuerzos covid específicos: un docente adicional por cada centro que cuente con cuatro o más unidades en las que se superen los 20 alumnos, y a los desdobles de unidades con ratios elevadas, tanto en Infantil como en Primaria y ESO. Imbroda detalló en un vídeo que a los «5.500 docentes» ya agregados a la red pública se añaden «otros 1.500 más, que, unidos a los cerca de 1.000» de la concertada, llevan a «los 8.000 profesores para desdobles» o apoyos «allá donde sean necesarios». El «acuerdo firme» se pactó en la Mesa Sectorial, aunque UGT y Ustea no lo suscribieron, en el caso del primero al considerar «totalmente insuficiente» los 1.500 docentes más a «repartir» entre Infantil, Primaria, primero y segundo de ESO, residencias escolares y educación especial.