Sandra García: «La Junta de Andalucía debería haber hecho los deberes antes de ir a reclamar 23.000 millones»

La delegada del Gobierno central en la comunidad sostiene que «no toca hablar de primarias» en el PSOE-A, sino apoyar para hacer «la mejor oposición posible» a Moreno

Sandra García, delegada del Gobierno central en AndalucíaKiko Hurtado

El asedio del coronavirus nos ha privado de lo imprevisto y de palpar, pero Sandra García (Alhama de Granada, 1972), se iría a tomar un café, a distancia y con mascarilla, con «prácticamente cualquiera» de la oposición, aunque le «costaría un poquito más con la ultraderecha» al estar, dice, «en polos opuestos». La delegada del Gobierno central en Andalucía, casada y madre de dos niñas, se define como una persona, «conciliadora», «feminista» y que cree «en una sociedad justa, democrática y socialista», de ahí que no le gusten «algunos comentarios que se hacen sobre inmigración, seguridad...». Tampoco ve «muy razonable» el que «se apoderen de símbolos de ámbito nacional que son de todos los españoles, no de ningún partido concreto».

–¿Se refiere a la bandera?

–Por ejemplo.

–Desde el Gobierno central se ha hablado mucho de cogobernanza durante la pandemia, pero ¿no ha echado de menos coordinación entre administraciones, más acuerdos y menos estrategia partidista?

–El Gobierno de España ha tenido clarísimo que la cogobernanza es la estrategia y la forma de trabajar más idónea y eficaz. La ciudadanía lo que menos puede entender en una situación de pandemia es que las instituciones confrontemos y nos peleemos. El Gobierno no ha entrado en conflicto para nada con las comunidades y yo, como delegada, he apoyado a la Junta, desde que tiene el mando único, con la parte que nos corresponde de cuerpos y fuerzas de seguridad, poniéndolos a su disposición. El debate político hay que dejarlo para los espacios del legislativo, ya sea aquí el Parlamento andaluz o en Madrid el Congreso o el Senado. Entre las instituciones lo que tiene que existir es lealtad y cogobernanza, que se ha demostrado que es útil. Ahí está la clave de nuestro país, como establece la propia Constitución, somos un país descentralizado.

–Bueno, hay quien ha planteado que el Estado autonómico hace aguas...

–En este momento tan complicado, el Estado autonómico ha funcionado, con algunos problemas lógicos, pero porque nunca nos habíamos visto gestionando una pandemia y en un Estado de alarma, salvo en el asunto de los controladores aéreos que no tiene color con lo que estamos viviendo. Tenemos que avanzar y pensar en cómo mejorarlo, pero nunca denostar el modelo como tal. No destaquemos tanto los errores, que ha podido haber alguno, sino las fortalezas que se han demostrado. Hay que ver las debilidades para mejorarlas, pero el modelo creo que es el idóneo. En Andalucía han sido 40 años de avance total y quizás esta situación nos haya puesto a prueba. Tenemos que aprender.

–El PP ha criticado que no se haya hecho una reforma legislativa que diera soporte legal a las medidas anti covid sin tener que recurrir al Estado de alarma otra vez, ¿le ha faltado al Ejecutivo estatal iniciativa en ese sentido?

–El Estado de alarma es un instrumento que fue útil en marzo y que ahora lo han pedido muchas comunidades como una cobertura legal para las decisiones que tenían que tomar. Funciona perfectamente. No creo que haya habido un error ni que haya hecho falta el desarrollo de la Ley de Salud Pública. Estamos bien armados jurídicamente con el Estado de alarma y en éste en concreto no estamos hablando de un confinamiento de 24 horas, como en el anterior, sino de conciliar las actividades económicas, laborales y sociales con unas normas que tenemos todos que cumplir, como la distancia social, las mascarillas, el lavado de manos... El abc que tiene que regir nuestro comportamiento diario.

–También se ha censurado esta semana la subida de impuestos en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), ¿algo que decir?

–Hay que ir a la letra pequeña, estamos hablando de un compromiso social que PSOE y Unidas Podemos tenemos. No es tanto subida de impuestos, como revisar un sistema fiscal que tiene que ser mucho más justo y progresivo. No hay que quedarse con el titular de subida de impuestos, hay que matizarlo, hablamos de altas rentas del trabajo y del capital.

–El Gobierno andaluz exige 23.000 millones de fondos europeos para la región, ¿es una reivindicación justa? ¿Llegarán?

–El presidente de la Junta –Juanma Moreno– fue con el paso cambiado a la última conferencia de presidentes al exigir criterios de población, PIB y desempleo en un fondo que va destinado a proyectos. La Junta debería haber hecho los deberes antes de ir a reclamar 23.000 millones a esa conferencia, cuando esos criterios no eran de aplicación al reparto de los 140.000 que vienen de la UE. Podía haberse fijado en lo que han hecho otros, incluso de su mismo partido –PP–, como el presidente de Galicia –Alberto Núñez Feijóo–, que planteó siete proyectos. Andalucía se ha equivocado en el planteamiento, lo ha ligado a una estrategia anterior del Debate del Estado de la Comunidad, donde pidieron la colaboración de todos los partidos para exigir 23.000 millones, y como línea gruesa puede parecer lógico, pero el reparto de este dinero se dijo que iba a ser por proyectos. Deberían haberse sentado con los sectores sociales y económicos y haber pensado en varios ejes estratégicos necesarios para esta tierra como las energías renovables, la vivienda, el empleo, el cambio climático... Han entrado en una confrontación absolutamente estéril, cuando el resto de presidentes autonómicos iban con los deberes hechos.

–¿Ha gestionado la Junta la crisis con anticipación, cómo proclaman sus portavoces?

–Ésa es la imagen que quieren dar, pero los hechos los han dejado en evidencia. No creo que se hayan anticipado con el inicio del curso escolar, que los pilló un poquito en pañales, o cuando terminamos el Estado de alarma y los expertos sanitarios sugirieron que se tenía que reforzar la sanidad en el ámbito de la atención primaria. Soy de Granada, y allí no se han anticipado tampoco, han faltado más decisiones. Y eso que, cuando pasábamos de fases, que parecía que estábamos en un concurso, fueron muy contestatarios cuando no lo hicieron Granada y Málaga. Quién sí se ha anticipado realmente es el Gobierno central, que ha movilizado financiación extra para las comunidades. A Andalucía llegarán casi 7.500 millones, entre unos recursos y otros, de los que 2.100 son del fondo covid y se ha pagado ya alrededor del 50 por ciento.

–Ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que cumpla las reglas, ¿los políticos han estado a la altura? Estos días han circulado fotos de alguna fiesta...

–En general la sociedad en su conjunto y la clase política en particular estamos siendo responsables, pero que, puntualmente, puede haber hechos que haya que rectificar o pedir disculpas, pues también. En la Delegación en noviembre y diciembre se dan unos premios y tendremos que pensar en, o no hacerlos, o cambiar el formato. Si las reglas son que hay que mantener distancia, limitar aforos y los contactos personales, los primeros que tenemos que dar ejemplo somos las instituciones. Soy consciente y seré consecuente. Si hemos visto algunos hechos como a los que hacías referencia, tenemos que no repetirlos y adaptarnos a la situación. Hay que pensar, sobre todo, por intentar mantener la actividad económica.

–Se ha definido en alguna ocasión como una persona de consenso entre Susana Díaz y el líder de su partido, Pedro Sánchez. ¿Se puede dar por superada ya esa disputa interna?

–Totalmente, duró lo que duraron unas primarias puntuales y ya está. En estos momentos hay una magnífica relación entre Pedro Sánchez, como presidente y secretario general del partido, y Susana Díaz, que es la secretaria general en Andalucía. Hay entendimiento, colaboración y el trato es absolutamente de normalidad, cordialidad y compañerismo por parte de los dos.

–Pero ahora se ha abierto otra polémica en el PSOE-A entre los que piensan que debe haber una renovación a las riendas y quienes apuestan por la continuidad de Díaz, ¿en qué bando está?

Estoy en el bando del PSOE, ése es mi bando. Ahora mismo no hay ningún proceso de renovación interna del partido, ni en el ámbito federal, ni en el regional, ni en el provincial ni en el local, con lo que, lo que tenemos que hacer es trabajar como se está haciendo en el Gobierno en España, con Sánchez, y en Andalucía, donde el PSOE está haciendo una oposición magnífica desde el Parlamento. Cualquier nota que va surgiendo está fuera de ese contexto, puesto que no hay ningún procedimiento orgánico abierto. Tenemos que ser prudentes todos y muy responsables. No toca hablar de primarias ni nada de eso, sino estar unidos y, en el caso de la comunidad, apoyando para que se haga la mejor oposición posible a este presidente de la Junta. El futuro ya se verá, hay que pensar en el presente.

La granadina Sandra GarcíaKiko Hurtado