Falta de personal y de presupuesto, males «crónicos» de la Atención Primaria

En 2018 se le destinó un 17,45% del gasto sanitario público en Andalucía. La Fadsp reclama «en torno al 20-25%» en todo el país

Vista de la entrada de un centro de salud ubicado en la capital hispalense
Vista de la entrada de un centro de salud ubicado en la capital hispalense FOTO: Kiko Hurtado

La marca de estos días es la del coronavirus, que ha dejado al descubierto las debilidades del sistema sanitario. En un informe titulado «La Atención Primaria en las Comunidades Autónomas», elaborado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp) se asevera que «los problemas detectados» en ese área constituyen «probablemente una de las causas de las dificultades para atender la pandemia y para realizar el seguimiento y detección de casos durante la misma».

La Covid-19 ha alcanzado a la Atención Primaria (AP) astillada por falta de presupuesto y de personal. Con todo, Andalucía formaba parte en 2018, el último de gestión de un Gobierno socialista, de las seis comunidades, junto a Cantabria, La Rioja, Murcia, Castilla la Mancha y Valencia, en las que se superó el porcentaje de inversión de 2010; mientras en el resto continuó por debajo, de acuerdo a lo reflejado en el mencionado trabajo. En concreto en Andalucía el porcentaje del gasto sanitario público dedicado a la Primaria fue del 17,45% y por habitante de 220,74 euros, 41,01 por debajo de los 261,75 que destinó Extremadura; o 35,52 menos que los 256,26 de Castilla La Mancha; pero 72,77 puntos por encima de los 147,97 euros por habitante que asignó Madrid. La media de España aquel 2018 fue de 206,73.

La federación pone en escena otro de los aspectos que han caracterizado a esa atención sanitaria: «Ha tenido crónicamente una dotación de personal escasa, lo que hace que las labores asistenciales acaben siendo predominantes, cuando no únicas, en el funcionamiento de los centros de salud», hace constar en su informe. Analiza la evolución de las ratios de Tarjetas Sanitarias Individuales (TSI) ligadas a los profesionales de medicina de familia, pediatría, enfermería y al personal administrativo, con datos ya de 2019. Si en los tres primeros grupos en Andalucía se redujeron, con respecto a 2010, en relación al último se observa que, pese a que se produjo una disminución global en los territorios del Estado, en la región hubo un alza y desde Fadsp advierten de que «la escasez de personal administrativo es una de las causas de la sobrecarga burocrática» de la plantilla «asistencial».

Se pone el foco también en el gasto farmacéutico, para indicar que en el caso de las tres comunidades más habitadas, Andalucía, Cataluña y Madrid, estaba «por debajo de lo que les correspondería a su porcentaje de población». En la primera de la triada, se invirtieron en ese apartado 1.604.804,26 miles de euros en 2014, cifra que se elevó hasta los 1.729.452,20 en 2019. Desde la federación anotan que, en general, ese gasto fue «elevado» y tiene «una tendencia ascendente muy importante», en la mayoría de los casos «por encima del crecimiento de los presupuestos sanitarios públicos» y en todas las regiones fue mayor que el «destinado a la Atención Primaria».

Hecho el dibujo de situación, arman una hilera de recomendaciones entre las que se encuentra la apuesta por un incremento «notable» de los presupuestos sanitarios para la AP, «en torno al 20-25%» del total de las cuentas sanitarias públicas, de forma «escalonada». «En todo caso –se matiza en el documento consultado por LA RAZÓN– sería importante una financiación sanitaria finalista para poder garantizar los presupuestos destinados a la AP y acabar con la excesiva variabilidad actual». A ello engarzan la necesidad de una rebaja de «la presión asistencial», para lo que se precisa, indican, aparte de más fondos, nutrir las plantillas, de manera que «se establezca un máximo de 1.300 TSI para profesionales médicos y de enfermería y de 1.000 para pediatría». Esto supondría a corto plazo la incorporación de «al menos 2.000 profesionales de medicina y 4.500 de enfermería» en Primaria «en todo el país». Y, a más largo plazo, se tendría que avanzar «hacia una relación de profesional de enfermería/medicina de 1,5».

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Fue la frecuentación de consultas en concreto de medicina que hubo en Andalucía en 2019, dato que se elevó a 9,61 en el caso de los mayores de 65 años.