La Sevilla de Espadas: desigualdad por barrios y sin alternativas de movilidad

Deja la Alcaldía sin resolver la brecha abierta en el Polígono Sur y Los Pajaritos y con proyectos de transporte en el aire

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, dejará el cargo mañana
El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, dejará el cargo mañana FOTO: Eduardo Briones / Europa Press Europa Press

Siete años en la Alcaldía de Sevilla dan para transformar la ciudad y, de paso, labrar un perfil institucional para aspirar a cotas mayores. El socialista Juan Espadas deja el bastón de mando mañana dejando atrás una gestión con luces y sombras, marcada en este segundo mandato por la pandemia y sus efectos sociales y económicos. Espadas ha sido un alcalde poco amigo de las polémicas. Ha sabido conciliar intereses antagónicos en una ciudad muy dada a la dualidad. Ha pactado políticas progresistas con partidos que están a la izquierda del PSOE y ha conectado con sectores conservadores, ligados a las tradiciones y a la Semana Santa, lo que le ha permitido una etapa como regidor sin grandes sobresaltos. Sin embargo, deja como herencia proyectos inacabados, fundamentales para la movilidad, y grandes lagunas en materia social.

Sevilla sigue soportando el lastre de ser la ciudad en la que se encuentran seis de los barrios más pobres de España, según los Indicadores Urbanos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El Polígono Sur es la zona con menor renta neta media anual por habitante de toda España. Le siguen Los Pajaritos y Amate. En estos años el ayuntamiento no ha sabido liderar una estrategia coordinada para sacar a estos barrios del ostracismo. En el Polígono Sur existe un comisionado que aglutina todas las acciones de las administraciones, pero son tantas las necesidades que el alcance de las mismas es insuficiente. La inseguridad, los cortes de luz, la reformas pendientes de los bloques y el riesgo de pobreza son cuestiones sin resolver. En Tres Barrios-Amate se espera un plan integral con políticas sociales, educativas y de empleo para dar oportunidades a los vecinos.

Otra sombra de la gestión social de Espadas, reconocida por él mismo cuando anunció esta semana su despedida, es la erradicación del Vacie. Durante su mandato se han dado pasos importantes, como el realojo de muchas familias. La idea es demoler el asentamiento chabolista más antiguo de España y convertir la zona en un parque, pero todavía quedan en pie infraviviendas y familias que no tienen otra opción.

Espadas se formó en gestión medioambiental y ha estado ligado a la Consejería de Medio Ambiente durante 14 años. Sin embargo, en este ámbito ha contado con una fuerte contestación. Y como muestra un botón: el centro de la ciudad se quedó sin toldos el pasado verano y los sevillanos y visitantes tuvieron que soportar las altas temperaturas en plena calle. Las nuevas reformas urbanísticas se han abordado sin contar con árboles y en el cajón quedaron iniciativas como el desarrollo de la Declaración de Emergencia Climática, el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible o el Plan Director del Arbolado. Además, el anunciado plan para reducir el tráfico en el centro, y contribuir así a reducir la contaminación, no se ha abordado.

Precisamente, en materia de movilidad, el también secretario general del PSOE-A deja asuntos sin resolver. Por ejemplo, la conexión ferroviaria entre el aeropuerto y la estación de Santa Justa, una infraestructura vital para el turismo. Sí ha dejado licitada la ampliación del tranvía a Nervión, con no pocas críticas por el escaso cuidado medioambiental a su paso por grandes avenidas. Sin embargo, en sus siete años como alcalde no ha impulsado la ampliación del metro. Sevilla continúa con una sola línea operativa, abierta en abril de 2009. La Junta, por su parte, sí ha anunciado que a comienzos de 2022 licitará las obras del tramo norte de la línea 3. Consciente de que los plazos de se alargan demasiado, Espadas reconoció que la línea 2 del metro tardará y anunció la puesta en marcha de un «tranvibús» a Sevilla Este y al centro, que estaría operativo a finales de 2023 gracias a los fondos europeos de recuperación. Para entonces, las elecciones autonómicas se habrán celebrado y su futuro político se habrá aclarado.

El turismo en auge

La escasa limpieza de la ciudad, los polémicos cambios de sentido del tráfco en amplias vías como la Carretera de Carmona o la escasa implantación de grandes empresas e industrias frente a la desaforada apertura de centros comerciales han marcado su etapa municipal, junto a la decisión de ampliar la Feria a nueve días tras una consulta ciudadana.

Un aspecto que ha brillado especialmente en estos últimos años, y que ahora se recupera tras el parón de la pandemia, es el turismo. Sevilla batió récords de visitantes en 2019 y un año antes fue designada por la revista Lonely Planet como mejor destino mundial para visitar. Grandes cadenas han abierto hoteles en el centro y las licencias de apartamentos turísticos se dispararon. Ahora, como condición para apoyar su último Presupuesto, Podemos ha impuesto a Espadas limitar este modelo de gestión turística. En concreto, se bloquearía la actividad en zonas que superen el 10 por ciento de presión turística sobre la residencial.

Su sucesor será Antonio Muñoz, precisamente responsable del área de turismo, por lo que tendrá que explicar al sector esta medida que frena la expansión del principal motor económico de la ciudad.