• Image

La inteligencia artificial llega al periodismo

Sobre el autor

Por Víctor Núñez

La agencia china Xinhua presentó en noviembre el primer presentador generado por Inteligencia Artificial (IA). Lo más llamativo e inquietante de este nuevo “progreso”, más allá del sorprendente parecido del avatar con un humano, está en la capacidad de esta tecnología para aprender por sí misma según va visionando vídeos y noticias.

Más preocupante para los profesionales de la información de carne y hueso es que la agencia china lo considera “un miembro del equipo de informes de la agencia de noticias Xinhua”, para ofrecer “información acreditada, oportuna y precisa tanto en chino como inglés”, según leemos en Europa Press.

Hace ya años que vienen operando programas y robots que elaboran noticias sobre temas que no requieren mucho contexto y que únicamente ofrecen datos actualizados sobre resultados deportivos, el tráfico o la bolsa. Sin embargo, el desarrollo del big data y la Inteligencia Artificial suponen una verdadera amenaza para los puestos de trabajo de cientos de miles de periodistas en el mundo, que, al igual, que otras profesiones se verán diezmadas si no son capaces de transformarse y, lo más importante, aportar valor añadido.

Y el valor añadido está en la capacidad de interpretar las informaciones y contextualizarlas, en disponer de una agenda de contactos amplia (para eso no vale estar delante de la pantalla), una cultura general tan amplia como actualizada, y lo que es más importante, el factor humano. Justo lo que nos debería diferenciar de las máquinas, y es saber discernir qué noticias tienen interés para nuestros congéneres y qué aportan al desarrollo del bien común.

Ya no hay sector empresarial que se escape de la introducción de estas tecnologías y la vuelta de tuerca que suponen los algoritmos manejados por la Inteligencia Artificial. Lo que lleva a que algunos profetas de nuestro tiempo como el profesor hebreo Yuval Noah Harari nos hablen del fin del homo Sapiens, tal y como lo hemos conocido, para convertirse en homo Deus.

Antes de que llegue este nuevo superhombre, una suerte de ciborg amortal regido por algoritmos y otras tecnologías, lo mejor será que los periodistas se pongan las pilas aportando valor y amor (hacia nuestros semejantes y a nuestra profesión), si no queremos ser sustituidos por avatares, mucho más económicos, trabajadores y menos quejicas que nosotros.

Red de Blogs

Otro blogs

Últimas noticias