Los hosteleros de Aranda buscan soluciones a la “brutal caída” del confinamiento

Este martes se reúnen con la Junta y el Ayuntamiento para intentar acordar medidas que revitalicen de nuevo a la Villa ribereña

Castilla y León aísla Aranda de Duero (Burgos) por alta incidencia de covid
Una terraza vacía en una calle de Aranda de Duero.PacoSantamariaEFE

La localidad burgalesa de Aranda de Duero no vive su mejor momento. Confinada desde hace cuatro días por orden de un juez de un total de siete renovables en función de la evolución del virus, debido el aumento de brotes y casos positivos por Covod que ayer lunes superaban ya los trescientos.

la hostelería sigue conteniendo la respiración ante una situación complicada y poco halagüeña, ya que en verano el municipio suele ser un hervidero de gente y de turistas que acuden a este municipio a disfrutar de su gastronomía, con el cordero lechal como protagonista, pero también contemplar su rico y variado patrimonio y, sobre todo, su dinamismo cultural.

El periodo estival está repleto cada año de actividades culturales que tienen su explosión final a mediados de agosto con el Sonorama Ribera, que sigue superándose en cada edición en cuanto a calidad y presencia de público, y que esta vez ha tenido que suspenderse hasta en dos ocasiones por la crisis sanitaria del coronavirus.

La original primero, y también la que se organizó más íntima y con medidas de seguridad y aforos limitados y que iba a retransmitir por internet, debido a estos rebrotes que se han disparado en la localidad desde que comenzara este mes de agosto, con el consiguiente impacto económico que está teniendo para la economía local, especialmente para los hosteleros y el pequeño comercio, que ya han expresado su malestar y pesimismo ante la situación negativa que ha supuesto el cierre de la ciudad para sus negocios, cuando estaban empezando a levantar la cabeza en julio a pesar de las limitaciones evidentes y visibles para evitar la propagación de la pandemia.

“La caída es brutal y este confinamiento es un desastre para la economía de la ciudad-”, aseguran desde el Ayuntamiento arandino dirigido por Raquel González, que hoy, una representación municipal con su concejal de promoción Económica , Olga Maderuelo, a la cabeza, se va a reunir con los hosteleros de la ciudad y con el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, para tratar de acercar posturas y acordar alguna medida que pueda servir para apoyar a la economía local de los negros nubarrones que tiene encima.

Será el primer encuentro de varios que se van a llevar a cabo en los próximos días en Aranda de Duero, en los que también se reunirán con responsables de la Sanidad regional.

De momento, desde el ayuntamiento ya están manos a la obra y han anunciado un Observatorio de Empresas con el que podrán coger datos sobre la evolución del tejido empresarial y económico de la ciudad y poder tomar decisiones en consecuencia tanto a medio como a largo plazo.