El campo tomará las calles para impedir la protección del lobo

Malestar en las organizaciones agrarias tras el encuentro mantenido con el Gobierno, en quien ven “nula voluntad” de retirar la orden y “desprecio” hacia a la actividad ganadera

Los ganaderos denuncian el ataque de lobos a sus rebaños
Los ganaderos denuncian el ataque de lobos a sus rebañosUPA UPA

Los ganaderos tomarán las calles para defender su futuro ante la amenaza que supone el lobo para sus explotaciones debido a la intención del Gobierno de España de proteger a esta especie también al norte del río Duero.

Así lo han asegurado los responsables de las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA, que se han mostrado decepcionadas tras el encuentro que han mantenido este martes con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y con el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, en quienes han visto no solo falta de voluntad de retirar la orden por la que se pretende incluir al lobo en listado de especies protegidas, sino además un “profundo desprecio” hacia la actividad ganadera.

Esto último es quizás lo que más ha enervado a los dirigentes agrarios, indignados también por el hecho de que se pueda consentir también por parte del Gobierno de la nación que se destinen las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) para sufragar los perjuicios y daños que pueda acarrear los ataques de lobos a las explotaciones ganaderas.

“Por ahí sí que no pasamos”, advierten las Opas, desde donde apuntan que ya tienen bastantes problemas que solucionar con estos recursos, como salvaguardar la producción de sus cultivos o mantener unos precios asequibles, “como para tener que dar de comer al lobo también”

“Si finalmente se lleva a cabo esta medida y se protege al lobo conseguirán la desaparición de la ganadería extensiva”, advierten las organizaciones, desde donde insisten en que no piensan arrojar la toalla y que pelearán hasta el final en defensa de su futuro y de un nuevo estatus “que causará enormes daños” al campo y al medio rural.

En este sentido, apuntan que el lobo “es un depredador” que al año causa unas pérdidas de más de seis millones de euros a los ganaderos de este país y que devora a más de diez mil cabezas de ganado, sobre todo de Castilla y León, Asturias, Galicia, Cantabria -territorios que albergan más del 95 por ciento de los lobos de España-, y Madrid.

Se calcula que en España hay unos 3.000 lobos, “muy por encima” de países como Francia, Alemania, Suiza, Noruega o Suecia, señalan, aunque recuerdan que estas cifras son, “en todo caso”, estimaciones, pues el censo está pendiente de actualizar desde 2014.”A pesar de ello”, el Gobierno “pretende incrementar aún más” esa cifra, lo que puede subir la presión sobre los ganaderos “de forma insoportable”, insisten.

Durante el pasado año se registraron 2.578 ataques a explotaciones con el resultado de 3.685 cabezas de ganado muertas en Castilla y León, según datos de la Junta. De estos ataques, 2.198 fueron al norte del Duero donde está permitida su caza, con 3.049 cabezas muertas, mientras que al sur se contabilizaron 380 ataques y 637 cabezas de ganado fallecidas.

Para las organizaciones agrarias, la situación de la ganadería es “muy complicada” y “lo que menos necesita España es agravar un problema como el del lobo”. ”Somos nosotros los que nos enfrentamos a él y le damos de comer cada día. Debemos ser escuchados, respetados y tenidos en cuenta”, lamentan.

Y es que son muchas las voces que están denunciando las consecuencias de proteger al lobo, como por ejemplo los veterinarios, para quienes esta decisión supondrá un importante impacto negativo para el sector ganadero extensivo y semi-extensivo castellano y leonés, ya que va a provocar un incremento en el número de daños a los ganaderos, principalmente de ovino y bovino.

Desde el Gobierno de España insisten en que la solución a la gestión del Lobo Ibérico «no es estrictamente la caza», y defiende que la propuesta es «compatible» con el control y regulación de la población lobera a través de un sistema de indemnizaciones.

Y es que la decisión parece que está tomada desde hace tiempo, según se desprende de las palabras del propio secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, quien hace tres semanas ya asegurón, contundente, que “no hay marcha atrás” en este asunto y que la Orden ministerial necesaria para que entre en vigor la protección del Lobo Ibérico en toda España se aprobará “en cuestión de días”.

“Retroceder no está en la hoja de ruta”, apuntaba Morán, donde a pesar de que reconocía que las regiones en las que el lobo está muy presente como Castilla y León “tienen parte de razón” y que entiende la tensión que puede haber entre los ganaderos, aseguraba que el Estado no puede permanecer al margen y que España debe avanzar porque la ciudadanía exige más compromiso y lucha contra el cambio climático y la biodiversidad.

También este martes, en el Senado, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España, Teresa Ribera, aseguraba que la inclusión del lobo en el Listado de Especies en Régimen de Protección Especial (Lespre) supone la implicación de la Administración General del Estado en “garantizar las indemnizaciones por daños” a la ganadería extensiva en todos los territorios en los que esta especie habita, con el fin de “evitar que sean los ganaderos quienes carguen únicamente con los costes de posibles daños” por el lobo.

MADRID, 23/02/2021.- La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera durante su intervención en la sesión de control al Gobierno, esta tarde en el Senado. EFE/ Mariscal
MADRID, 23/02/2021.- La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera durante su intervención en la sesión de control al Gobierno, esta tarde en el Senado. EFE/ MariscalMariscalEFE

“Debemos plantearnos que el coste que supone la convivencia del ganado con los grandes carnívoros sea asumido solidariamente por la sociedad y no tan solo por los ganaderos”, decía.

Pese a ello, desde Asaja, COAG y UPA han llamado a las movilizaciones contra la decisión y, en los próximos días, darán a conocer un calendario de protestas y los lugares donde se producirán, siempre desde una actitud cívica y pacífica pero contundente puesto que “es el futuro de la ganadería en España lo que está en juego”.