Amenaza de una huelga general en León

Comisiones Obreras la achacan a una “pérdida de empleo, la desaparición de empresas y el retraso de proyectos”

El secretario general de Comisiones Obreras de Industria de Castilla y León, Gonzalo A. Díaz Piñeles, y su homólogo en León, Ángel M. Santos, hacen balance de la situación industrial de la provincia y los retos para 2022
El secretario general de Comisiones Obreras de Industria de Castilla y León, Gonzalo A. Díaz Piñeles, y su homólogo en León, Ángel M. Santos, hacen balance de la situación industrial de la provincia y los retos para 2022 FOTO: CAMPILLO Agencia ICAL

Comisiones Obreras Industria amenazó hoy con llevar a cabo un huelga general en León como culminación del “proceso iniciado sostenido y creciente para agitar a la población y demostrar la fuerza del trabajo” ante la “sangría” de una provincia que “sigue siendo golpeada en todos los sectores industriales, con pérdida de empleo, desaparición de empresas y retraso e incumplimiento de nuevos por falta de voluntad política”.

Así lo aseguró el secretario general de Comisiones Obreras de Industria de León, Ángel Santos, acompañado de su homólogo en Castilla y León, Gonzalo Díez Piñeles, al tiempo que calificó de “fundamental” que la Mesa por el Desarrollo Económico y Social de León, conocida como Mesa por León, lleve a cabo un plan de desarrollo económico y social, ya que “es lo que puede tener atracción industrial”.

Santos advirtió que “no se puede permitir” que la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones “tenga otras preferencias de agenda” y no convoque una nueva reunión de la Mesa hasta el mes de enero. “Hay prioridades que no están nada claras y algunos consideran que León no tiene futuro, pero nosotros decimos todo lo contrario y, como el pasado no lo podemos cambiar pero el presente y el futuro sí, hay que construirlo todos juntos”.

Los representantes de CCOO Industria de Castilla y León y León hicieron un repaso a la situación de la provincia durante el año actual, en el que Ángel Santos recordó que se vivieron “cuatro grandes conflictos colectivos”. El primero de ellos se produjo en Laboratorios Ovejero, que contó con “muchas jornadas de huelga para que se abonasen las diez mensualidades adeudadas y para para mantener todos puestos de trabajo”, aunque “la avaricia empresario decidió tirar la operación con el Grupo Labiana, que mostró su deseo de mantenerlo vivo y hacerse cargo de sus responsabilidades y firmó con el Grupo Zendal que rechazó en la Fundación Anclaje y a día de hoy está en disposición de anunciar el concurso de acreedores”.

León también vivió el conflicto empresaria de Jupiter Bach, en Villadangos del Páramo, que “finalmente el viento se la lleva” a pesar de “una continua lucha y muchas reuniones” que no permitieron “conseguir el objetivo de mantener la unidad productiva y todos los puestos de trabajo”. Así, el próximo 31 de diciembre será la fecha del fin de la empresa tras un acuerdo “agridulce” en el que los trabajadores “salen con buenas condiciones e indemnizaciones de 70 días por año trabajado, bolsa de empleo y recolocaciones en la compañía nivel internacional y dentro de otras empresas de Castilla y León”.

Más amable fue el conflicto de la acerera berciana Roldán, donde los trabajadores protagonizaron una huelga indefinida de 15 días hasta que lograron obtener una prima de productividad única para todos los operarios. Finalmente, también en El Bierzo, se vivió el “duro conflicto” de LM Windpower, donde se planteó una reestructuración, la extinción de 393 puestos de trabajo la y modificación sustancial de las condiciones. Tras muchas jornadas de movilizaciones se obtuvo finalmente “un acuerdo para mantener viva y con viabilidad a la empresa y a la unidad productiva”.

En cuanto a la negociación colectiva, para la que Ángel Santos denunció las “posiciones arcaicas” de la Federación Leonesa de Empresarios, a la que acusó de “no desear avanzar” y tener paralizados los convenios de panadería, gases licuados del petróleo y el de la vid, así como el “más importante de todos”, el siderometalúrgico, que afecta 12.000 trabajadores y 1.500 empresas. Para la negociación de este convenio colectivo se producirá hoy la sexta reunión en la que Santos avanzó que “o existen avances sustanciales o el conflicto estará servido” porque “no se puede permitir que tengan posiciones de no incremento salarial, no cláusulas de revisión ni mejoras para los trabajadores de un sector que ha ido bien y ha ganado mucho dinero”.

En relación con la negociación de convenios colectivos, el secretario general de Comisiones Obreras de Industria de Castilla y León, Gonzalo Díez Piñeles, celebró la el preacuerdo de convenio de trabajadores forestales, que permitirá “tener en consideración a una serie de trabajadores que estaban bastante abandonados” y el de las empresas cárnicas, que en la provincia de León afecta a 1.500 trabajadores y 150 empresas, lo que supone el 30 por ciento del empleo en el sector agroalimentario.

Transición justa

El secretario general de CCOO Industria de Castilla y León aprovechó la ocasión para plantear la queja del sindicato respecto al proceso de transición justa en la comarcas mineras, en el que se está produciendo “un retraso en el plan social que afecta a los trabajadores y, aún más lento, en las recolocaciones de 188 personas, muchas de ellas en Villablino, Fabero y La Robla.

Asimismo, denunció también el retraso del plan de restauración ambiental, la mitad del cual se lleva a cabo en Fabero, Casares y Torre del Bierzo, así como que “no se ha dado respuesta al contador a cero para aquellos trabajadores a los que se les acababa la prestación por desempleo”.

“Hay que agilizar el proceso, será Tragsa quien hará las restauraciones y en los tres años que se estima que dure se crearán 180 empleos directo, por lo que pedimos que las contrataciones sean cuanto antes, priorizando para ello a los excedentes de minería, apuntó Piñeles, al tiempo que señaló que si estos no sirvieran para cubrir todas las vacantes, se tenga en cuenta a “parados de larga duración de las zonas afectadas”, de manera que sirva para “seguir dotando de oportunidades a las comarcas mineras y gestar alternativas económicas e industriales”.