¿Qué catedral española inacabada pudo ser la más grande de la Cristiandad?

Comenzada a construirse en el siglo XVI, la falta de recursos hizo que se encuentre en la actualidad en apenas un 45 por ciento de lo que estaba proyectada

Vista de la Catedral de Valladolid
Vista de la Catedral de Valladolid FOTO: Ical

A lo largo de la historia, el hombre ha ido levantando grandes edificios, muchas veces con el afán de superar récords y otras veces con el objetivo de convertir una ciudad en un lugar de culto y de oración. Las catedrales, a lo largo de todo el mundo, se han convertido en lugar de peregrinaje y también de turismo, ya que siguen siendo, muchas de ellas, siglos después, el principal reclamo de miles de visitantes. Por ello, a lo largo de la historia, reyes, nobleza y la propia Iglesia han ido invirtiendo muchos recursos para levantar a lo largo del planeta verdaderos monumentos, y cuanto más grande mejor.

Interior de la catedral de Valladolid
Interior de la catedral de Valladolid FOTO: mir_ical

Actualmente, y centrándonos en España, la tres catedrales más grandes, con mayor superficie, se encuentran en Sevilla, Toledo y Palencia, pero hay una que se quedó a la mitad y que pretendía convertirse en el templo más excelso de toda la Cristiandad. Pero la falta de recursos, durante su construcción, hizo que se dejara a la mitad, de hecho, se estima según el proyecto ideado en su principio allá por el siglo XVI, se quedó en apenas un 40 o un 45 por ciento de lo proyectado, y así hasta hoy. De hecho se le conoce como la “Inconclusa”. Ésta no es otra que la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción en Valladolid.

Maqueta sobre la idea original de la catedral de Valladolid
Maqueta sobre la idea original de la catedral de Valladolid FOTO: La Razón

Su construcción ha sido una sucesión de proyectos frustrados que nunca llegó a su fin. El proyecto original era muy ambicioso y pretendía convertirse en la catedral más grande de Europa. Pero el problema vino de la falta de los dineros de entonces y de graves problemas de cimentación del edificio, que no se encontraba situado en un terreno llano.

Planos originales de la Catedral de Valladolid
Planos originales de la Catedral de Valladolid FOTO: Catedral de Valladolid

Para los inicios de la construcción de la catedral hay que remontarse al siglo XI, cuando el Conde Ansúrez fundara la ciudad y construyó la iglesia de Santa María la Antigua y una Colegiata, que siglos más tarde, en el reinado de Fernando III El Santo, se levantaría una segunda, para llegar al año 1527 cuando se erige la tercera obra de Diego de Riaño y que posteriormente recoge Rodrigo Gil de Hontañón, pero que no consigue avanzar.

Es entonces cuando aparece en escena Juan de Herrera, el arquitecto de la Corona, con un ambicioso trazado, y la idea de levantar un gran templo de tres naves, la central con casi 140 metros de largo y la nave del crucero de 80 metros, con capillas entre los contrafuertes, cuatro torres y un amplio crucero en su altar. Un dato curioso es que el propio Juan de Herrera jamás estuvo a pie de obra en la catedral de Valladolid.

Juan de Herrera
Juan de Herrera FOTO: La Razón

Un nuevo edificio, con aires modernos, al estilo de las obras de El Escorial. En 1594 se preparan los cimientos, pero de inmediato de paralizan por la escasez de fondos a pesar de que en el año 1595, Felipe II consigue de Roma que Valladolid sea sede episcopal. Durante el siglo XVII se siguió trabajando y en 1662 se cerraba la nave central y por fin en 1668, con la catedral a medio hacer, se inauguraba de manera oficial.

En el siglo XVIII se levantó otra torre y se terminaron dos capillas y en el siglo XIX la única torre construida hasta la fecha tuvo que demolerse tras verse afectada por el terremoto de Lisboa de 1841 y en 1880 se comenzaba a construir una nueva torre, pero que nunca llegó a tener la altura prevista en los planos. Ya en el siglo XX se hizo alguna que otra reforma y aunque hubo muchas aspiraciones por retomar el proyecto, todo quedó en nada.

La torre de la Catedral de Valladolid
La torre de la Catedral de Valladolid FOTO: DOS SANTOS

La catedral vallisoletana es sobria y altiva y entre los escasos elementos decorativos que posee destacan los retablos de Juan de Juni, realizado para la Iglesia de Santa María la Antigua, y albergó en su día una elegante reja del Coro que se puede contemplar, por esas cosas del expolio en el Museo Metropolitan de Nueva York.

Y si quiere uno disfrutar de una vista panorámica de la ciudad, un ascensor panorámico nos eleva a más de 60 metros de altura, donde se puede ver por dentro el campanario y la maquinaria del reloj. Además se puede visitar el Museo Diocesano y Catedralicio en los restos de la catedral antigua donde se pueden ver esculturas, pinturas y obras de orfebrería.

Interior del Museo Diocesano
Interior del Museo Diocesano FOTO: La Razón

La entrada a la catedral es gratuita, aunque al museo es de tres euros, al mirador de la torre, cinco y la visita a la torre de la Catedral 10 euros.