La Pasión de Ávila, a ras de suelo

La Catedral acoge una sugerente exposición con 45 imágenes y 17 escenas de la Semana Santa

Exposición "Passio Salvatoris" en la Catedral de El Salvador organizada por la Junta de Semana Santa de Ávila
Exposición "Passio Salvatoris" en la Catedral de El Salvador organizada por la Junta de Semana Santa de Ávila FOTO: RAÚL SANCHIDRIÁN EFE

Imágenes, tallas procesionales y enseres propios de cofradías y hermandades penitenciales componen el relato de “Passio Salvatoris” (Pasión del Salvador), una exposición que sitúa a ras de tierra la Semana Santa y que puede verse en la catedral de Ávila.

Las tallas que habitualmente salen a las calles, portadas o empujadas por miembros de las cofradías y hermandades, ahora pueden ser admiradas más de cerca en esta muestra organizada por la Junta de Semana Santa de Ávila como homenaje al principal templo de la diócesis, consagrado bajo la advocación de El Salvador.

La muestra se compone de cuarenta y cinco imágenes y diecisiete escenas de la pasión aportadas por las catorce gran la Junta de Semana y que se suman a otros enseres procesionales o elementos de los pasos como coronas, mantos o túnicas.

El presidente de la Junta de Semana Santa, José Manuel Jiménez, se ha felicitado por esta muestra que toma el testigo de la organizada el año pasado por primera vez, para compensar la falta de procesiones por la pandemia.

”De la debilidad hemos sacado fortaleza”, señala, por su parte, el comisario y secretario de la Junta de Semana Santa, David Gómez, en declaraciones recogidas por Efe, quien destaca la “oportunidad extraordinaria” que para los fieles en particular y el público en general supone esta exposición.

La Catedral ha ganado espacio para la propia muestra, también con la apertura de las capillas laterales con el objetivo de complementar la visita.

La exposición es un compendio entre la riqueza del principal templo de la Diócesis y de la Semana Santa de Ávila, algunas de cuyas principales imágenes se encuentran expuestas: Santísimo Cristo de las Batallas (siglo XV); Santa María de la Magdalena (siglo XVI) o Nuestra Señora de las Angustias (siglo XVI).

”Son imágenes legadas por quienes nos han precedido y queremos cuidarlas y venerarlas, ya que son expresión de nuestras raíces y de nuestra fe”, destacaba el obispo de Ávila, José María Gil Tamayo.