
Cultura
La impresionante plaza española que "se cuela" entre las que hay que visitar una vez en la vida en el mundo
Los internautas la consideran como la Plaza Mayor más bonita de España

Las plazas son los lugares más visitados de las ciudades. Suelen estar situadas en el centro neurálgico de las urbes y en ellas suele concentrarse la actividad comercial y de ocio de las capitales. Desde ellas parten las rutas que nos invitan a descubrir cada rincón del destino, pero, sobre todo, es en ellas donde se condensa la esencia de su ciudad. Pues hay una española que se ha colado entre las más bonitas del mundo y que tienes que visitar al menos una vez en la vida.
Algunas suman siglos de historia y otras solo necesitan el ajetreo diario para mostrar la cara más viva de la ciudad. Eso sí, todas son lugares imprescindibles en cualquier visita y el punto perfecto para inmortalizar la visita a esas capitales. La plaza se refiere a un sitio o paraje espacioso y ancho, dentro de un poblado, al que pueden afluir varias avenidas o calles en las que se han de realizar actividades principales de carácter urbano.
Las plazas son el centro por excelencia de la vida urbana. En ellas se concentran gran cantidad de actividades sociales, comerciales y culturales. Las funciones simbólicas, tanto políticas como religiosas son de gran importancia en estos espacios, siendo elegidas para la celebración de coronaciones, ejecuciones, manifestaciones, procesiones, canonizaciones...
A menudo son elegidas para levantar en ellas monumentos conmemorativos o estatuas, ya que son espacios singulares y adecuados para los mecanismos de mantenimiento de la memoria histórica. Además, al ser lugares de encuentro, albergan actividades lúdicas y festivas: fiestas, juegos, espectáculos, deportes, mercadillos o cualquier acto público imaginable.
La función económica (plaza de mercado) responde a la vitalidad de las transacciones espontáneas, pero también las hacen ser objeto de especial atención y control por los poderes públicos, así lo indica Wikipedia. Otra función significativa es la militar, que está en el origen de muchas ciudades. El término "plaza" en lenguaje castrense, es equivalente a "ciudad", y está en muchas expresiones convencionales.
Pues según las redes sociales hay algunas plazas que destacan por encima de otras, y una de ellas es española. Se trata de la Plaza Mayor de Salamanca, que también está considerada como la Plaza Mayor más bonita de España.
Plaza Mayor de Salamanca
Fue construida en el periodo que va desde el año 1729 al 1756, en estilo barroco. El diseño es del arquitecto Alberto Churriguera (pabellones Real y de San Martín) y posteriormente continuada por otros con pocas modificaciones respecto al proyecto inicial. A comienzos del siglo XIX sufrió diversas remodelaciones urbanísticas, hasta que poco a poco a mediados del siglo XX fue desprovista de sus jardines, quiosco de música central y urinarios públicos para quedar diáfana. A la plaza, que cuenta con la consideración de Bien de Interés Cultural. También fue declarada monumento histórico-artístico de carácter nacional el 21 de diciembre de 1973. Miguel de Unamuno la definió de la siguiente forma: «Es un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico».
En la actualidad, la Plaza Mayor es el centro de la vida de la ciudad y un punto de encuentro habitual de los salmantinos. En ella se encuentran innumerables bares y terrazas, además de la cafetería más antigua de la ciudad, el centenario café Novelty, que ha sido punto de encuentro habitual de los literatos y artistas de la ciudad, desde su inauguración en 1905. El ágora salmantina está adornada por una extensa colección de medallones donde tienen cabida reyes, conquistadores, intelectuales y referentes de la sociedad salmantina y española, como Felipe V, Santa Teresa de Jesús o Miguel de Cervantes.
La Plaza Mayor de Salamanca no es un cuadrado perfecto (es un cuadrilátero irregular) y ninguna de sus fachadas mide lo mismo. Tiene una superficie aproximada de 6.400 metros cuadrados, y dispone de 88 arcos de medio punto, 12 entradas y 274 balcones. El aspecto actual, en lo que se refiere al pavimento (baldosas de granito gris, con marcas de granito rosa), se hizo hacia 1953 con granitos procedentes de las canteras de Carbellino. Hasta entonces tenía un jardín central, con bancos, árboles, arriates de flor y un quiosco de música en su centro. Una calle adoquinada lo contorneaba.
Curiosidades
- Los lados de la Plaza se conocen como “pabellones” o “lienzos”. Los primeros en construirse fueron el Pabellón Real (el que queda a la izquierda si uno se ponde de espaldas al reloj), y después el de San Martín (el que se ve frente a nosotros).
- En el arco de mayor alzada de la zona del Pabellón Real, junto a la salida al Mercado, aparece una inscripción que recuerda: «Aquí se mató una muger, rueguen a Dios por ella. Año de 1838». No se conoce el hecho que motivó la talla del letrero. La tradición afirma que ciertas vetas rojizas que hay en la columna del arco, bajo la inscripción, son las manchas de la sangre de dicha mujer.
- La espadaña (el característico remate de la fachada principal sobre el Ayuntamiento) no se colocó hasta 1852, casi cien años después de la fecha oficial del fin de las obras.
- Felipe V aparece representado tres veces: una por autorizar la construcción de la Plaza y otra por cada uno de sus dos reinados.
- Los espectáculos celebrados con más frecuencia en la Plaza Mayor fueron, hasta hace poco, las corridas de toros, y suponían el momento clave de cualquier festejo en la ciudad.
- Los soldados de Napoleón mutilaron las narices de muchas de las efigies de los medallones durante la ocupación de la ciudad durante la Guerra de la Independencia.
- Es habitual entre los salmantinos citarse “debajo del reloj”. No hace falta especificar que se trata del reloj de la Plaza Mayor.
- Una de las imágenes más insólitas de la Plaza Mayor, recogida en un documental del momento, es la que pudo verse el 3 de marzo de 1937. Con motivo de la entrega de credenciales del embajador alemán Wilhelm Von Faupel a Francisco Franco, el recinto se engalanó con grandes esvásticas y una multitud, que lucía el mismo símbolo en brazaletes caseros, se agolpó para presenciar el acto.
Otras plazas que hay que visitar una vez en la vida
Jemaa el-Fna de Marrakech
Es la principal plaza y el más famoso lugar de la ciudad marroquí de Marrakech. Se levanta a escasos metros de la mezquita Kutubía, por lo que queda dominada por su alminar. Rodeando la plaza hay también varias mezquitas, más modestas, que acompañan a la Kutubía.
Más que una plaza es un espectáculo cultural al aire libre. Llena de puestos de comida, espectáculos e historias, es el alma de Marrakech y una experiencia sensorial única. Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, es uno de los espacios más vibrantes y fascinantes del mundo, que cambia completamente su cara del día a la noche.
Times Square en Nueva York
Es una intersección de avenidas en Manhattan (Nueva York, Estados Unidos). Antes llamada Plaza Longacre, está situada en la esquina de la avenida Broadway y la Séptima Avenida. Recibió su nombre actual por las oficinas de The New York Times, que se encontraban en el edificio One Times Square. También es conocido por ser el sector más céntrico de la ciudad New York.
La zona del Times Square está formada por las manzanas situadas entre las Sexta Avenida y Octava Avenida que constituyen la parte occidental de la zona comercial del Midtown de Manhattan. Al igual que la Plaza Roja de Moscú, Piccadilly Circus en Londres, la Plaza de Tian'anmen en Pekín y Shibuya en Tokio, Times Square se ha convertido en un ícono mundial y símbolo de la ciudad de Nueva York que se caracteriza por su animación y por la publicidad luminosa.
Grand Place de Bruselas
Es la plaza central de Bruselas. Mundialmente conocida por su riqueza ornamental, está rodeada por las casas de los gremios, el ayuntamiento y la Casa del Rey (Broodhuis en neerlandés, Maison du Roi en francés). Está considerada una de las más bellas plazas del mundo. La Grand-Place de Bruselas fue inscrita en 1998 en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Este lugar histórico ha sido escenario de numerosos acontecimientos tanto alegres como trágicos. Por ejemplo, en 1523, los primeros mártires protestantes, Henri Voes y Jean Van Eschen, fueron quemados por la Inquisición en la Grand-Place. Cuarenta años más tarde, fueron decapitados el conde de Egmont y el conde de Horn. La Grand-Place acoge frecuentemente acontecimientos festivos y culturales. Entre ellos, en agosto de cada año par, la instalación en su centro de una inmensa alfombra de flores, de 25 por 75 metros, compuesta de más de 500 000 plantas de begonia.
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