Las “listening parties” que te permiten escuchar tus discos favoritos con sus creadores

Tim Burgess, líder de The Charlatans, inició con el confinamiento una serie que ha permitido a seguidores de los Pixies, Blur, Chemical Brothers o los actuales Sports Team a escuchar con ellos sus canciones

El vocalista del grupo británico The Charlatans
El vocalista del grupo británico The Charlatans

En una época en que dominan las playlists, spotify, los podcasts, en que la música en soporte físico parece obsoleta, y nadie se toma la molestia de guardarse una hora para escuchar un disco entero, hay todavía románticos que les encanta el formato “Long Play” (larga durada). Al menos Tim Burgess, líder y vocalista de The Charlatans, es uno de ellos. Así que cuando estalló la crisis sanitaria por el coronavirus y todo el planeta se refugió en sus casas, el cantante tuvo una idea: “y si compartimos nuestro amor por discos determinados y permitimos escucharlo con sus creadores”. Dicho y hecho, el 23 de marzo empezó lo que Burgess bautizó como “listening parties” y ha revolucionado las redes gracias a ello.

Desde que abriera estas fiestas abiertas a todo el mundo, ha recopilado un centenar, con artistas de la talla de Pixies, Blur, Chemical Brothers, Ride, Prefab Sprout, New Order, Pulp o The Specials. Y no sólo de artistas con trayectorias larguísimas, sino nuevos fenómenos como Sport Team, Idles, Fountaines DC. o Sleford Mods. El primero en abrir fuego fue, por supuesto, The Charlatans con su disco “Some friendly”, de 1990. Burguess fue comentando una a una las canciones del disco mientras sus fans comentaban lo que esas mismas canciones les habían provocado a ellos y compartían así sus historias.

Los amantes de la música han encontrado en estas fiestas en un buen sustituto de las emociones que uno siente cuando va a ver a un grupo en concierto. Mientras escuchas canciones que han marcado tu vida, esta sensación de comunidad con otros que también han experimentado sentimientos parecidos es lo mismo que cuando saltas y bailas junto a completos desconocidos en un concierto en directo, pero más emocional y cercano.

La aguja en el disco. ¡Chicas, prepararos para bailar!”, escribía Alex Kapranos, líder de Franz Ferdinand el 24 de marzo con la “listening party” dedicada a su primer disco. Cuando empezó a sonar “Jacqueline”, la segunda canción del disco, Kapranos confesó: “como unas cuantas canciones del disco, está basada en una persona real: @aqualine34 y una de las personas más divertidas que he conocido nunca. En la canción tiene 17 años, pero en realidad tenía 27, pero no rimaba. Lo demás es cierto”. El guitarrista, Bob Hardy, también participó y poco a poco descubrieron un disco que en 2004 fue todo un descubrimiento.

Simon LeBon, vocalista de Duran Duran, aseguraba sobre “Rio”, y la canción homónima: “Mira esa linea de bajo, ahí John Taylor estaba ardiendo", mientras Burgess animaba a todo el mundo: “¡todos estamos cantando ahora, verdad!”. El 22 de mayo, Peter Hook y Bernard Summer comentaban “Unknown pleasures”, de Joy Division, recordando a Ian Curtis en el que era el 40 aniversario de su muerte. Y el 9 de mayo Holly Johnson explicó las canciones de “Welcome to the pleasure dome”, el gran disco de Franky goes to Hollywood. La primera canción, atención, duraba 15 minutos, toda una declaración de intenciones. “Bueno... el mundo es mi ostra, ja ja ja. Al menos eso parecía en esa época. Era joven, estúpido y lleno de... bueno, ya me entiendes. La vida sigue día a día. Liverpool parece un lugar muy lejos de casa en este momento”, reconocía Johnson.

Quien quiera puede recuperar estas fiestas en su pagina web https://timstwitterlisteningparty.com/ y disfrutar, por ejemplo, de “Brutalism”, de Idles, “GLasvegas”, el disco homónimo de la banda escocesa, “Penthouse and Pavements”, de Haircut 100, banda de culto de los 80, "Bandwagonesque, de Teenage Funclub, o “Last splash”, de The Breeders. En los días más negros, cuando el encierro era más radical, estas fiestas daban un poco de luz. A veces hasta había cuatro de estas escuchas de discos al mismo tiempo. Si pones el disco y sigues los comentarios, la experiencia es prácticamente la misma, aunque se pierde la emoción del directo.

Quien quiera probar su versión original, en los próximos días están programados los discos “The hunting”, de Tears for fears; “Swim” el disco de 2010 de Caribou; “Set yourself on fire”, una maravilla pop de 2005 de Stars o la banda sonora de "Baby Driver, explicada por su director, el genial Edgard Wright. La experiencia bien vale la pena.