Cataluña cerrará bares y restaurantes a partir de esta noche sin el aval del TSJC

El tribunal no ha podido pronunciarse hoy sobre la resolución con las medidas de la Generalitat porque contenía defectos de forma

Al borde del caos en Cataluña. La Generalitat ha anunciado esta tarde que finalmente mantiene el cierre de bares y restaurantes a partir de esta noche -entra en vigor en torno a las 1.00 horas de la madrugada de este viernes- pese a que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) no ha avalado la resolución con las medidas. El TSJC no ha podido pronunciarse a tiempo por defectos de forma en la resolución elaborada por el Govern.

En un comunicado remitido esta tarde, la Generalitat ha informado que tiene constancia de que el TSJC no resolverá hoy sobre la resolución, pero, independientemente de ello, se publicará en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC), con entrada en vigor de manera inmediata, e incluirá una disposición que dejará en suspenso los tres aspectos que afectan a los derechos fundamentales de las personas: la prohibición del derecho de reuniones de más de seis personas; la suspensión de la actividad presencial en las universidades; y, la limitación del aforo en las actividades de culto.

Poco antes, el TSJC había informado de que hoy no podría pronunciarse sobre la resolución después de que la Generalitat reincidiera en los defectos de forma advertidos por la sala de lo contencioso administrativo esta misma mañana (el documento presentado no incluye firma, número de decreto, ni fecha). La Generalitat sí ha corregido el otro error que también notificaba el TSJC y consistía en que precisara a qué derechos fundamentales afectaban las medidas.

Por tanto, el Govern mantiene su intención de que, a partir de mañana viernes, bares y restaurantes queden cerrados, el aforo en los comercios se limite al 30% de capacidad, mientras que gimnasios, teatros o cines queden al 50% de capacidad. Además, incluye la suspensión de ferias y congresos y el cierre de parques de atracciones. También se han suspendido las actividades deportivas federadas no profesionales, mientras que los parques infantiles continuarán abiertos -hasta las 20 horas- y las actividades extraescolares seguirán en pie.

Respecto a las universidades, se ha pedido que vuelvan a las clases presenciales. Las escuelas no se cierran. Además, la Generalitat ha pedido a las empresas que se regrese al teletrabajo tanto como se pueda.

Cabe recordar que la Generalitat ya sufrió un revés de la Justicia en verano cuando trató de limitar los horarios de apertura de bares y restaurantes en el cierre de Lleida. El TSJC tumbó la obligación de cerrar a medianoche. En este sentido, patronales como la Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm) o el Gremio de Restauración de Barcelona ya han anunciado que recurrirán las medidas del Govern.

La Fecasarm, además, ha pedido este jueves que el decreto del Govern para cerrar los bares y restaurantes no entre en vigor hasta el lunes dado el “retraso” que se ha producido por los errores cometidos por la Generalitat.

Foment del Treball se ha alineado con el sector de la restauración y del comercio y respalda la concentración que han organizado mañana a las 12 horas en plaza Sant Jaume, frente al Palau de la Generalitat para protestar contra el cierre. “Foment del Treball reitera su posición contraria a las medidas restrictivas propuestas, ya que implican o limitan seriamente la actividad comercial y de restauración”, ha criticado la patronal catalana en un comunicado, que exige al Govern que se centre en los “focos principales de contagio” y “no en los centros de trabajo”.

La Fiscalía, sin embargo, se ha alineado con el Govern y avala el cierre de bares y restaurantes durante los próximos 15 días.

El Govern ha dado por iniciada la segunda ola del coronavirus, ya que el riesgo de rebrote continúa una escalada sin freno, pese a que hoy se ha desacelerado: se sitúa en 378 -ayer estaba en 368, el martes en 338 y el lunes en 311-. La incidencia acumulada también ha crecido sensiblemente en la última semana hasta rondar los 300 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, cuando hace una semana no superaba los 200.

De momento, la presión hospitalaria tampoco está en cotas del todo preocupantes. Hay 1.062 hospitalizados y 188 ingresados en UCI -uno menos que ayer y muy lejos de las cifras de abril y mayo, que alcanzaron los 1.800-.