JxCat agita de nuevo el fantasma de la suspensión de las elecciones: no se celebrarán a “cualquier precio”

El conseller de Interior asegura que la voluntad es que se celebren, pero advierte de que, si la situación se “descontrola”, afectaría también al “derecho de sufragio”

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, en rueda de prensa telemática desde el Departamento.Servicio Ilustrado (Automático) CONSELLERIA DE INTERIOR

JxCat ha agitado de nuevo hoy el fantasma de la suspensión de las elecciones catalanas, previstas para el 14 de febrero. En esta ocasión, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha advertido de que, pese a que su voluntad es que se lleven a cabo, no se celebrarán a “cualquier precio” y se ha unido, así, a la portavoz de la Generalitat (JxCat), Meritxell Budó, que el viernes ya puso en duda la cita electoral: “Si no se puede garantizar el derecho a voto de todos, no sé si se podrán celebrar”, aseguró en “Ràdio 4″.

“Mi voluntad es que se celebren el 14 de febrero, pero no a cualquier precio. Si en aquel momento estamos con una Rt descontrolada, por ejemplo, de 1,5 o 1,6 y con los hospitales llenos, evidentemente afectaría de forma directa a que el derecho de sufragio activo se viera totalmente lesionado y la gente no pueda ir a votar con garantías”, ha explicado en una entrevista en “Catalunya Ràdio”. “Pero espero y deseo de todo corazón que esto no sea así”, ha matizado.

En este sentido, también ha explicado que a lo largo de esta semana, el Procicat (Pla territorial de protecció civil de Catalunya), órgano que se encarga de aprobar las medidas para contener el coronavirus, publicará dos informes sobre cómo debe desarrollarse la precampaña y campaña electoral y sobre cómo deben desarrollarse las elecciones para mantener la seguridad y evitar riesgos de contagios. El Procicat ya elaboró un informe hace unas semanas sobre los lugares de votación -será, principalmente, en pabellones con buena ventilación para evitar las escuelas-.

“Con todo, definiremos qué puntos impedirían celebrar las elecciones”, ha afirmado Sàmper, que ha asegurado que irán en la línea que se “pueda garantizar al máximo el derecho de sufragio y que este ejercicio no tenga consecuencias negativas en la evolución de la pandemia”.

A raíz de las palabras de Budó del viernes, las sospechas sobre JxCat se dispararon, ya que el partido, recientemente constituido -25 de julio-, todavía no tiene candidato escogido -están en proceso de primarias y Carles Puigdemont ha renunciado a optar a la presidencia de la Generalitat- y las encuestas no auguran un buen desenlace: el CIS catalán publicó el viernes un sondeo en que JxCat quedaba entre los 28 y 30 diputados, lejos de los 36-37 de Esquerra, que toma distancia de cara al 14-F.

En Esquerra, lejos de asumir esta postura de JxCat, recuerdan que el Govern ha recibido ya el aval mediante varios informes para celebrar las elecciones el 14 de febrero y está tomando acciones en esa línea. Los republicanos, además, ya reclamaron celebrar las elecciones en octubre para evitar, precisamente, las dudas y los riesgos que generan la segunda ola del coronavirus, que, en Cataluña, ha empezado a remitir tras más de un mes de restricciones.