Graban en video un clan violento que robaba joyas a ancianos

Los Mossos detienen a cinco jóvenes de nacionalidad rumanos

Los detenidos son jóvenes de entre 18 y 21 años
Los detenidos son jóvenes de entre 18 y 21 añosMossos d'Esquadra

Los Mossos d’Esquadra han confirmado que el 25 de noviembre arrestaron a los miembros del conocido “clan mimosa”, un grupo familiar dedicado presuntamente a robar con violencia relojes y joyas de lujo a los ancianos en Cataluña. El clan estaba integrado por dos hombres y tres mujeres, de entre 18 y 21 años, todos de nacionalidad rumana.

Entre junio y agosto de este año la policía catalana empezó a tener conocimiento de que se estaban perpetuando robos con violencia en distintos puntos del territorio catalán, sobre todo en zonas de costa. Todos seguían el mismo patrón, ya que eran robos violentos a personas de entre 65 y 90 años en la vía pública, concretamente de relojes de alta gama y joyas de oro.

Durante estos dos meses de verano se cometieron siete robos de este tipo en Sitges (en dos ocasiones), Malgrat de Mar, Sant Cugat del Vallès, Calonge i Sant Andreu de Llavaneres, hecho que, según los Mossos, demuestra la “alta movilidad de la que disponían los autores”. Esta coincidencia hizo levantar todas las alarmas y se inició una investigación para identificar a los autores.

La policía detectó que los miembros del clan actuaban siempre siguiendo el mismo modus operandiun hombre o mujer se acercaba a la víctima a pie o en vehículo, le pedía una dirección o ubicación de algún establecimiento y acto seguido la atacaban con violencia para sustraerle ya fuera el reloj o algún tipo de cadena o colgante de oro. Según un comunicado, habitualmente eran las mujeres del grupo las que atacaban las víctimas, y si no conseguían su objetivo, salía el hombre del vehículo y finalizaba el robo. Una vez consumado, huían del lugar rápidamente y en el mismo vehículo con el que habían llegado.

El grupo criminal acostumbraba a utilizar vehículos distintos en cada robo. “El grupo de autores pertenecían a un mismo clan familiar, mientras que los vehículos que empleaban iban a nombre de testaferros también de nacionalidad rumana, aunque enseguida los volvían a vender con el objetivo de que no se les vinculara con ellos y los hechos que cometían”, explica la policía.