La Generalitat no prolongará el toque de queda a partir del 9-M si la epidemia remite

Budó supedita la decisión a una evolución positiva de la situación epidemiológica

La consellera de la Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, durante la entrevista.
La consellera de la Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, durante la entrevista.GOVERNEuropa Press

La consellera de la Presidencia y portavoz del Govern en funciones, Meritxell Budó, ha descartado este lunes prolongar medidas “excepcionales” como el toque de queda a partir del 9 de mayo --cuando decae el estado de alarma-- si los datos epidemiológicos de la covid-19 evolucionan de forma favorable en Cataluña. En los últimos días han habido altibajos en lo que se refiere a los indicadores de la pandemia, pero si que se nota una mejora respecto a un mes atrás. La medida que toma la Generalitat es por su cuenta, al margen del Gobierno.

En una entrevista en Ràdio4 y La2, ha asegurado que la Generalitat analizará a lo largo de esta semana qué medidas es necesario mantener ante el fin del estado de alarma: “Todo lo que no sea necesario alargar, no lo alargaremos”. Además, ha explicado que el Govern quiere aprobar un marco normativo para poder aplicar este tipo de restricciones si los datos empeoraran, con el aval final de un juez, y que este martes prevén aprobar un “texto normativo” para darles amparo legal.

También ha detallado que los servicios jurídicos de la Generalitat que trabajan en el decreto han abordado esta cuestión con el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) para garantizar su viabilidad en caso de que sean necesarias.

Preguntada por si el confinamiento perimetral de Catalunya también decaerá, ha dicho que “se tiene que acabar de valorar” y que el objetivo es evaluar cómo recuperar actividades económicas afectadas, como la restauración, que podrá abrir de noche a partir del 9 de mayo, según anunció el Govern.

El pasado 20 de diciembre fue el último día en el que los bares y restaurantes catalanes pudieron servir cenas. Tras cuatro meses, a partir del día 9, la Generalitat les autoriza a recuperar el horario continuado y retomar su actividad tanto en interiores como en exteriores. También se reabren los parques de atracciones

La última reunión del Procicat sirvió para revisar las restricciones vigentes y comenzar a abrir la mano. Así, se mantiene la línea comenzada hace siete días cuando se puso fin al confinamiento comarcal, se permitió la apertura de los bares y restaurantes de los centros comerciales y se eliminó el límite de burbujas en las reuniones sociales. También se recuperaron al 100% las clases presenciales en el bachillerato y los ciclos formativos.

El Govern tenía previsto aprobar mañana el martes un decreto que modifique la ley de Salut Pública para poder establecer el toque de queda una vez decaiga el estado de alarma del Gobierno, el 9 de mayo. También servirá para poder decretar confinamientos en caso de considerarlos necesarios si la pandemia alcanza niveles más elevados. Tanto los toques de queda como las limitaciones territoriales podrán ser genéricos, a nivel de toda Cataluña, o regionales. En el decreto quedará explícito que deberán pedir autorización al TSJC cada vez que se decida aplicar una medida.

Respecto a la prórroga de las restricciones actuales, la consellera de Salud, Alba Vergés, apuntilló el viernes que incluye dos medidas nuevas: decae el cierre de parques infantiles de titularidad pública a las 20 horas y se permite realizar asambleas deportivas con una limitación del 50% de aforo y un máximo de 500 personas o hasta 1000 personas si la ventilación lo permite.

La consellera argumentó que esta prórroga de las restricciones actuales obedece a “perseverar en la campaña de vacunación” dirigida a los colectivos más vulnerables al virus para iniciar la reapertura de la restauración y de los parques y ferias de atracciones con un volumen mayor de población inmunizada.

Así, este fue el primer fin de semana sin confinamiento comarcal y la ciudadanía pudo circular libremente por todo el perímetro catalán sin estar sujeta a un número concreto de burbujas de convivencia, aunque sí que se mantiene el confinamiento perimetral de Cataluña.

También siguen vigentes la restricción de las reuniones sociales a un máximo de seis personas, el toque de queda desde las 22 hasta las 6 horas y la limitación horaria de la restauración de 7.30 a 17 horas y, en el ámbito del comercio, el aforo al 30%.