JxCat rectifica y ahora suspira por un gobierno de coalición con Esquerra

Los posconvergentes advierten que valorarán elecciones si Esquerra opta por un gobierno con Podemos sin perspectiva de independencia

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Tras amagar con quedarse en la oposición durante días como arma de presión a Esquerra, JxCat ahora rectifica y suspira por entrar en un gobierno de coalición con Esquerra. Las presiones internas contra el secretario general y responsable de las negociaciones en JxCat, Jordi Sánchez, han obligado a los posconvergentes a cambiar el discurso sobre la marcha. Sánchez ha insistido esta mañana en su voluntad por llegar a un acuerdo con los republicanos en un momento en que Pere Aragonès ya ha cerrado la puerta a ese escenario.

¿Por qué? Esquerra se ha hartado de los tumbos de JxCat durante la negociación y tras 83 días sin acuerdo -ahora ya son 85-, dio el sábado un portazo al partido de Carles Puigdemont y pidió un gobierno en solitario que cuente con su apoyo. Los republicanos piden los votos de JxCat después de que Sánchez, en una entrevista en “La Vanguardia”, mostrara su predisposición a regalar los votos para investir a Aragonès si acababa optando por un pacto con los Comunes.

Esas palabras se han vuelto ahora en contra de JxCat porque ERC las está explotando y porque han causado también una gran división interna en el partido posconvergente, donde la figura de Sánchez empieza a estar más que cuestionada por la gestión que ha hecho de las negociaciones. No obstante, el secretario general ha tratado hoy de matizar en una entrevista en “Catalunya Ràdio”: solo investirán a Aragonès en un gobierno con los Comunes (marca catalana de Podemos) si los morados aceptan la independencia.

“Si los Comunes entran en el Govern y no aceptan la independencia y ERC no dice que esta legislatura es la de la independencia, ahí es cuando valoraremos ir a nuevas elecciones. No queremos una investidura en solitario con los votos de franco”, ha dicho Sánchez, que ha subrayado que si los republicanos consiguen que Podemos acepte la independencia “será un éxito”. Es decir, Sánchez ha agitado el fantasma de la repetición electoral.

Sánchez ha desvelado que ha hablado este fin de semana con Aragonès, aunque los republicanos no tienen previsto por ahora mantener ningún contacto con JxCat. Las diferencias, según el secretario general de JxCat, se hallan en tres puntos básicos: concretar un espacio de coordinación estratégica (es decir, concretar qué rol tiene el Consell per la República de Puigdemont, que ERC considera que pretende “tutelar” al president de la Generalitat); coordinar la agenda política de la mesa de diálogo, con el derecho de autodeterminación y la amnistía como exigencias, y establecer un plan B si fracasa la negociación con el Gobierno; y, finalmente, fijar una posición sobre el rumbo a tomar en el Congreso de los Diputados.

El número dos de JxCat ha considerado “inaudito” el giro dado por ERC y ha asegurado que mantienen la predisposición a un acuerdo. “Apostamos por estar en el Govern al lado de ERC”, ha dicho. Lo cierto es que el calendario se va estrechando y los partidos tienen hasta el 26 de mayo para lograr una investidura y evitar una repetición electoral.