La presidenta del Parlament pasa lista para homenajear a los indultados

Laura Borràs envió un correo electrónico a todos los trabajadores de la Cámara con la exigencia de que confirmaran su asistencia

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, recibe a los indultados del 1-O en la Cámara catalana a 28 de junio de 2021.
La presidenta del Parlament, Laura Borràs, recibe a los indultados del 1-O en la Cámara catalana a 28 de junio de 2021.EUROPA PRESS EUROPA PRESS

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, quiso organizar una ceremonia de bienvenida a los nueve indultados por el 1-O llena de calor, mimos y solemnidad. Tanto es así que al acto de recibimiento que presidió ayer en la cámara catalana no solo convocó a los diputados, sino también a los trabajadores del Parlament para que salieran en la foto con los nueve condenados excarcelados.

Según ha podido comprobar este diario, Borràs envió ayer un mail a todos los trabajadores públicos y a todos los diputados en el que pedía que confirmaran asistencia alegando las medidas “anti-Covid”. No obstante, la cuestión puede generar revuelo porque se puede interpretar la exigencia de confirmación de la asistencia como una vía de la presidenta del Parlament para conocer el posicionamiento político de los funcionarios y para sumarlos al homenaje institucional.

Imagen del correo enviado por Laura Borràs a los trabajadores públicos del Parlament FOTO: La Razón

En este punto, cabe recordar la multitud de precedentes del independentismo con sus famosas “listas negras” que ha ido elaborando a lo largo del “procés” para señalar tanto a personas físicas como también a personas jurídicas (empresas o entidades) que se posicionaran en contra del “procés”.

La escenificación

Lo cierto es que esta iniciativa revela dos ambiciones del independentismo: por un lado, la voluntad de escenificar el máximo apoyo social a su causa, que cifran siempre en el 80% de la sociedad (lanzaron una campaña bajo el lema “Somos el 80%”), algo que las urnas se encargan de negar permanentemente en todas las elecciones que se celebran en Cataluña ya que el separatismo siempre se ha quedado por debajo del 50% de respaldo electoral (salvo el 14-F, aunque se debió a la baja participación); y, por otro lado, las presiones que se suelen ejercer sobre muchos ámbitos del funcionariado público para que se posicionen a favor de las tesis separatistas.

En esta ocasión, también cabe recordar que, recientemente, Borràs ha relevado a dos figuras de máxima relevancia para el funcionamiento del Parlament: el secretario general (responsable de la administración de la cámara catalana) y el letrado mayor (responsable de asesorar jurídicamente a Borràs y el resto de miembros de la Mesa). En el caso del secretario general, Borràs y JxCat ya señalaron y recriminaron al antecesor en el cargo (Xavier Muro) por obedecer a la Junta Electoral Central y retirar el acta de diputado a Quim Torra cuando fue inhabilitado.

Por ello, Borràs ha relevado a Muro -este martes ha asistido a la última reunión de la Mesa y de la Junta de Portavoces- y ha situado a Esther Andreu en el cargo, que también es funcionaria del Parlament. En cualquier caso, este episodio ha sido una muestra más de las presiones que sufren los empleados públicos con el independentismo al mando de las instituciones.

Pone la cámara al servicio de los indultados

Sobre el acto en cuestión de ayer, la presidenta del Parlament no dudó en poner la cámara al servicio de los indultados para rendirles un “homenaje oficial” después del que organizó el propio Pere Aragonès en el Palau de la Generalitat. Para ello, habilitó el auditorio -el espacio en el que se celebró, por ejemplo, el primer intento de investidura fallido del republicano- al que asistieron la propia Laura Borràs, acompañada por los expresidentes de la Cámara Joan Rigol y Roger Torrent, así como los miembros independentistas de la Mesa Alba Vergés (ERC) y Pau Juvillà (CUP), entre otros.